domingo, 4 de noviembre de 2012

La última venganza de Truman Capote. (El Pais)




La última venganza de Truman Capote contra la alta sociedad de Nueva York
Sale a la luz el manuscrito inédito «Yates y cosas», que formaba parte de su libro inacabado «Plegarias atendidas»





Decía Virginia Woolf (1882-1941) que, con cierta frecuencia, solía «saquear» las bibliotecas públicas y las encontraba «llenas de tesoros hundidos». Esa misma sensación, la de poseer un tesoro literario entre las manos, es la que debió experimentar Sam Kashner, colaborador de la edición estadounidense de la revista «Vanity Fair», en la Biblioteca Pública de Nueva York. Hace unos meses, Kashner descubrió, en la Sección de Manuscritos y Libros Raros de la institución, «Yates y cosas», un relato inédito de seis páginas escrito por Truman Capote y que formaría parte de «Plegarias atendidas», libro que el autor dejó inacabado.

Según Kashner, en el texto, que aparecerá publicado en el número de diciembre de «Vanity Fair» y podrá leerse online a mediados de noviembre, «el narrador es claramente Truman y Mrs. Williams es, posiblemente, Katharine Graham, editora del ‘Washington Post’». La narración detalla cómo «los dos están listos para embarcarse en un idílico crucero de tres semanas por el Mediterráneo a bordo de ‘La brujería’, el yate alquilado de un amigo, pero debido a una muerte en su familia, su anfitrión italiano -muy probablemente Gianni Agnelli- no puede unirse a ellos en el último momento», explica en la revista el descubridor del relato.

Pese a los lógicos recelos que surgen cada vez que el adjetivo «inédito» se asocia al supuesto trabajo de algún escritor fallecido, Sam Kashner defiende su hallazgo. Para ello recurre a Joanne Carson, en cuya casa murió Capote. «En mi casa tenía una habitación para escribir y pasó mucho tiempo allí porque era un lugar seguro. Tenía muchos manuscritos, muy buenos. Leyó un capítulo, pero llamó alguien y cuando volví lo puso a un lado y dijo: ‘Lo leeré tras la cena’. Pero nunca lo hizo, ya sabes lo que pasó», explica Carson.
Una idea de Santa Teresa

Lo que pasó fue que Truman Capote falleció el 25 de agosto de 1984 dejando inacabada «Plegarias atendidas», cuyo título tomó de una idea de Santa Teresa (se derraman más lágrimas por las oraciones contestadas que por las que no tiene respuesta) y que vió la luz en 1987 con tres capítulos: «Monstruos Perfectos», «La Côte Basque» y «Kate McCloud». En ellos, publicados de forma separada entre 1975 y 1976 en «Esquire», Capote realiza un feroz y sarcástico retrato de la alta sociedad neoyorquina, incluyendo detalles de la vida de Gloria Vanderbilt, Peggy Guggenheim o Jacqueline Kennedy Onassis.

Todos ellos, hasta entonces sus «amigos» y quienes le acompañaron en el famoso «Baile en blanco y negro» en el Plaza de Nueva York en noviembre de 1966 en honor de Katharine Graham, le condenaron al ostracismo tras la publicación y muchos ni siquiera volvieron a dirigirle la palabra. Durante sus últimos años, Capote habló con su editor, en numerosas ocasiones y con todo lujo de detalles, de cuatro capítulos restantes de «Plegarias atendidas», llegando a citar fragmentos de diálogos. Dicho material, que nunca llegó a entregar a Random House, habría desaparecido tras su muerte.
Leyendas urbanas

El editor americano de Capote, Joseph M. Fox (1926-1995), cuenta en el prólogo de «Plegarias atendidas» (Anagrama), cómo su albacea literario, su biógrafo y el propio Fox llevaron a cabo «un minucioso examen de todos los efectos personales del autor tras su muerte». El resultado fueron ocho cajas grandes que en 1985 fueron donadas a la Biblioteca Pública de Nueva York por los herederos de Capote. «Lo guardaba prácticamente todo y no había razón alguna para destruir tales documentos», asegura Fox.

En dicho prólogo, el editor incluye «Yates y cosas» dentro de los «capítulos que (Capote) mencionó en algunas conversaciones conmigo y con otras personas». Incluso hay teorías sobre la pérdida del material. La primera dice que el manuscrito fue terminado y está oculto. La segunda es que Capote no escribió ni una línea más tras publicar «Kate McCloud» en 1976. Y la tercera es que sí escribió algún capítulo, pero lo destruyó. No sabemos qué pensaría Fox, partidario de la última, al conocer el descubrimiento de «Yates y cosas», aunque, como decía en el prólogo: «No dudo que estas líneas existieran solo en su cabeza, pero cuesta creer que en algún momento no las plasmara en papel».
«Plegarias atendidas» de un ama de casa
POR PATRICIO PRON
Al terminar el baile que Truman Capote dio en el hotel Plaza de Nueva York para celebrar el éxito de A sangre fría, el escritor norteamericano se dirigió a su apartamento y no volvió a escribir. Era la madrugada del 29 de noviembre de 1966 y el autor había prometido a sus editores un libro que no entregó ese año ni el siguiente y que sólo se sentó a escribir seis años después. Gore Vidal dijo en una ocasión que Capote era «un ama de casa de Kansas hecha y derecha», y lo cierto es que ésta disfrutó mucho de ser famosa, que era su único deseo y la razón principal por la que había ido a Nueva York algo más de veinte años antes. Capote se dedicó a ingerir enormes cantidades de alcohol y fármacos y a alternar con sus nuevas amistades, las personas más famosas de su época, para las que se convirtió en una pequeña y maliciosa mascota. Claro que no era una mascota sino un escritor y Capote decidió contar todo lo que había visto. El resultado fue «Plegarias atendidas», que le granjeó el odio y el rechazo de aquellos que alguna vez lo habían celebrado. No era lo que tenía en mente, así que dejó el libro inconcluso: sus oraciones habían sido atendidas pero, como anunciaba desde el título de su libro, por ellas suelen derramarse lágrimas. «Plegarias atendidas» es el monumento a un talento desperdiciado, las últimas noticias de un autor que llegó hasta el final del camino una tarde de verano y descubrió que el sitio al que se dirigía era un espejismo.


Por Luis Ruiz.

"Nevermore", Paul Verlaine.





Nevermore
Vamos, pobre corazón mío, vamos, mi viejo cómplice,
levanta otra vez y pinta todos tus arcos triunfales;
quema incienso rancio en tus altares de oro falso;
siembra de flores los bordes abiertos del precipicio;
¡vámos, pobre corazón mío, vamos, mi viejo cómplice!
Eleva a Dios tu cántico, oh chantre rejuvenecido;
entona, órgano enronquecido, espléndidos Te Deum;
anciano precoz, pon afeites sobre tus arrugas;
cúbrete de tapiz morado, muro amarillento;
eleva a Dios tu cántico, oh chantre rejuvenecido.
¡Sonad, cascabeles; sonad, campanillas; sonad, campanas!
Porque mi sueño imposible ha tomado forma y yo la tengo
entre mis brazos ceñida: la Felicidad, esa alada
viajera que el hombre evita los acercamientos.
¡Sonad, cascabeles; sonad, campanillas; sonad, campanas!
La Felicidad ha caminado codo a codo conmigo;
pero la FATALIDAD en absoluto conoce tregua:
el gusano está en el fruto, el despertad en el sueño,
y el remordimiento está en el amor: tal es la ley.
La Felicidad ha caminado codo a codo conmigo.
-Paul Verlaine

Por Luis Ruiz.

miércoles, 31 de octubre de 2012

Impresiones del Festival de Ballet de La Habana.



(Enviado desde La Habana por e-mail. Gracias a Jorge Ibarra)



Bueno, amigo, hace unos días Alicia decidió que quería bailar, como un regalo a su público, y dijo que quería hacerlo con aquellas figuras del ballet cubano ya retiradas que ahora están aquí para participar en el Festival de Ballet. Así que le pidió a Marta García, Orlando Salgado, a María Elena Llorente (la única que se ha quedado en Cuba, convenientemente), a Osmay Molina, Lázaro Carreño y a Jorge Vega que la acompañaran en su deseo. No se anunció nada, no se incluyó en el programa de la gala, ya impreso.
Entre tanto, te cuento que la función del Ballet de Preljocal de Francia en el Teatro Nacional (a las 7:00 pm) fue más decepcionante que cualquier otra cosa. Desde mi punto de vista, no es una buena compañía, sus bailarines son malitos, bailan disparejos, sin gran técnica y cuerpos muy dispares. Había una muchacha muy alta, otra demasiado bajita, una bastante gorda, otra flaca como la Twiggy, y el cuerpo de baile masculino es por el estilo. Sin embargo, algunas coreografías fueron buenas en cuanto a lo conceptual y simbólico, con muchas imágenes plásticas. A veces, parecían fotos de esculturas, una detrás de otra. La impresión que me dio es que es una compañía mala que trabaja con buenos coreógrafos.
Del Teatro Nacional me fui al Lorca para ver “La comedia e danzata”, de la Alonso, con los clásicos personajes de la comedia italiana, un ballet sencillo pero tierno al mismo tiempo. Me pareció bien bailado por un elenco de bailarines jóvenes. Luego vino la “Suite Lecuona”, una pieza de Gloria Contreras bailada por Valeria Álvarez, una bailarina del Taller Coreográfico de la UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México), que me resultó simple, sin ninguna complejidad, y breve. La bailarina era muy bonita de cara, pero nada más puedo decirte.
El estreno en Cuba de “Interludio en el limbo” demuestra que el BNC necesita incorporar más obras contemporáneas. En primer lugar, porque los bailarines nunca bailan contemporáneos, casi todo es ballet clásico, por voluntad de Alicia, y por tanto no consiguen desenvolverse bien en ese estilo, a pesar de los muchos deseos que tienen casi todos de bailar ballets modernos. Aunque no les quedó mal del todo, se nota que pueden hacerlo mejor.
En el intermedio se anunció por bocinas que al final de la gala se pondría “Retrato para el recuerdo”, momento en el que aparecerían en escena antiguos primeros bailarines del BNC, muy queridos en Cuba, algunos como Lázaro Carreño, Jorge Vega, Marta García, Orlando Salgado, etc. Claro, no se mencionó el nombre de Alicia.
También bailaron “Tarde en la siesta”, pero lo encontré totalmente fuera de estilo, como si no lo hubieran ensayado bien y faltaba el trabajo de introspección. Anette no estuvo bien técnicamente. Luego muchos coincidimos a la salida en que Viengsay, aunque Soledad no es su papel, fue la única que se destacó en escena. El pas de deux de Espartaco por una pareja de la Opera de Bucarest fue intrascendente, su música siempre refrescante, pero los bailarines no tenían nada que ver con Espartaco y Frigia.
La pieza “Impromptu Lecuona”, de Alicia, quedó lo mejor que podía quedar, pero no es nada del otro mundo. La solista Verónica Corveas está como para retirarla, pues no hay ronda de fouettés que termine correctamente, no tiene precisión en sus pasos, vaya, que ahí no hay na’, para decirlo en buen cubano.
El gran final llegó y todo el mundo hizo silencio, las luces del teatro se mantenían apagadas, la introducción del piano tardó bastante pero, por respeto, todo el mundo tuvo paciencia. Corrieron las cortinas y Orlando Salgado, con elegancia, sacó a bailar a Marta García. Era un vals, pero ella sólo con hacer tombé pas de bourée ya llenaba toda la escena, aún tiene una facilidad de desplazamiento impresionante. Lázaro Carreño salió al escenario con cierta soltura y hubo un momento en que hizo algunos buenos pirouettes. Lázaro sacó a bailar a María Elena Llorente. En un momento de su baile, ella saltó y él la cargó bien alto y sostuvo en el aire como el center fill que acaba de atrapar un batazo peligroso y deja el brazo arriba para que todos lo vean después de coger la bola.
Osmay Molina irrumpió en escena haciendo un salto ligero y bailó un pedacito de vals con Marta García. Luego Jorge Vega sacó por una de los costados a Alicia, como si llegasen en ese momento al salón donde ocurría toda aquella diversión. Vega trató de marcar los pasos de vals, pero Alicia apenas podía mover los pies, así que optó por desplazarla del único modo posible: abrazándola por detrás y dejándola caer hacia adelante como si fuera la Torre de Pisa. La sostuvo todo el tiempo y luego la regresó a la pose vertical, entonces ella se dejó caer hacia atrás y él la agarró en el aire, de manera elegante. Entre tanto, Alicia (bien agarrada por Vega) hacía poses y punteaba. Después, Lázaro se acercó e hizo como que intentaba cortejar a Alicia y, bueno, ella feliz entre sus dos pretendientes (Vieja putona, jajaja) y terminaron cuando Lázaro le da una boquilla para damas y la Alonso se la introduce en la boca. Ese instante fue más para fotos que para vídeo. Pero voy a tratar de conseguir ese vídeo, para que veas tamaño ridículo. Fue algo muy sencillo, como lo que hizo ella con Nureyev en su isla, cuando ya éste ni podía con su cuerpo, pero ya te imaginarás lo que fue el teatro. Desde que Alicia salió a escena el público se puso de pie para ovacionarla y nadie volvió a sentarse. Los “bravos” no paraban. Fue una pieza muy breve, sólo duró unos minutos, pero la ovación atronadora fue al final.
Por cierto, algo que me resulta preocupante por el futuro de nuestro festival de ballet es que apenas han venido grandes estrellas. Yo diría que nadie con un nombre de peso. Nadie. Eso me ha dejado muchas interrogantes en esta mente que Dios me dio.
Un abrazo.

Por Luis Ruiz.

martes, 30 de octubre de 2012

LA DESMATERIALIZACIÓN DE LA PINTURA, por Victor Varela.

VictorVarelaTeatro: LA DESMATERIALIZACIÓN DE LA PINTURA. Translated in...:   VÍCTOR VARELA es un artista   cubano que vive en la ciudad de  Nueva York. Además de al teatro se dedica  a la pintura bidimensio...


Por Luis Ruiz.

El abrazo, técnica mixta.


Por Luis Ruiz.

Testamento, de Virgilio Piñera.


"Testamento " de Virgilio Piñera

Como he sido iconoclasta
me niego a que me hagan estatua:
si en la vida he sido carne,
en la muerte no quiero ser mármol.
Como yo soy de un lugar
de demonios y de ángeles,
en ángel y demonio muerto
seguiré por esas calles…
En tal eternidad veré
nuevos demonios y ángeles,
con ellos conversaré
en un lenguaje cifrado.
Y todos entenderán
el yo no lloro, mi hermano….
Así fui, así viví,
así soñé. Pasé el trance.


Por Luis Ruiz.

sábado, 27 de octubre de 2012

Nadie Escuchaba, de Ulloa y Nestor Almendros.




No todo está perdido, me digo. Quizás en un intento de ignorar lo inevitable. Pero el tiempo no perdona, lo sé, y cada catástrofe arrastra sus nefastas consecuencias. Todo viaje implica un riesgo, una aventura llena de sorpresas. Todo viaje es además, partir, despedida, abandono. Vida y muerte. La consavida experiencia frente a lo nuevo. También lo injusto. Un salto a la libertad, que no precisamente libera. No siempre.

Por Luis Ruiz.

martes, 23 de octubre de 2012

HAIKUBANOS.

HAIKUBANOS: Un blog por las orbitas de la www: a David Lago González Hay una cama destendida, una cama que no sabe que su poeta salio a morir y no regresará,no regresará . solo lo...


Por Luis Ruiz.
En estos dias he estado muy ocupado con nuestra mudada. Poco a poco las aguas tomarán su cause. El otoño ya entró por la puerta principal para quedarse. Grises que se abalanzan desde las alturas como misiles de guerra. Las noticias...? Ah, lo mismo con lo mismo. Mundo agrietado.


Por Luis Ruiz.