domingo, 11 de julio de 2010

HUMOR

(Tomado del Periódico Guamá)

Farblackiertes & Recyclingkunst

Ayer asistimos a la exposición de los artistas plásticos Jochen Stöckmann (Alemania) y Armin von Plate (Chile), en la sede de Mann-o-Meter.








Por Luis Ruiz

sábado, 10 de julio de 2010

Calvin Klein in Berlin

Berlin Fashion Week, Diseñadores de mañana.

Berlin Fashion Week

Del cuaderno "Apuntes de un vendedor de periódicos"

Es de suponer que me encuentro, no en un punto muerto, sino en un espacio diferente.

Afuera la tarde se desliza esplendidamente entre ases de luz, cuyos deslumbramientos pueden verse sobre los techos planos del edificio al otro lado del patio. Escucho voces, aunque no se definir de donde proceden. Pueden ser voces infantiles, pero tampóco estoy seguro de la calidad de esos sonidos, que eso si, proceden de los pisos inferiores o del exterior. Los cristales de las ventanas me dan la oportunidad de una visión más amplia y al mismo tiempo limitada. De cualquier forma una impresión de expansión que puede ampliarse según las referencias de los sentidos.

Advierto, en la perspicacia con que pretendo darle un sentido a las horas, que se puede aprovechar el momento para hacer un ejercicio de paciencia que de sus frutos, como los de un árbol plantado con mucha esperanza en terreno baldío.

Hecho una mirada al interior de éste cuerpo para tratar de descubrir, quizá sin resultado alguno, lo que se esconde en los rincones más aislados y que no quiere revelarse. Digamos que buseo sin escrúpulos como un rescabuchador en busca de incentivos.

Esto me lleva a la tarde de ayer y a la experiencia vivida en un area del parque, por donde me interné cuando regresaba a casa. Caía una lluvia fina que no me impidió persistir en mis propósitos. Me sentía excitado, con una excitación corporal e íntima, que más bien me impulsaba a continuar el camino. Pequeños senderos trazados entre la maleza, sigzagueantes, conducían a espacios de luz y sombra, limitados por una cerca de alambre que daban a la entrada de un tunel. Si bien es cierto que no era la primera vez que visitaba el lugar. De cualquier modo la experiencia se me revelaba como un acontecimiento nuevo, excitante, lleno de aventuras.

Me paré junto a uno de los pequños trillos, las manos en los bolsillos en actitud de espera. Descubrí que no estaba sólo. Avancé unos pasos con cautela, hacia una esquina donde había vislumbrado una sombra movediza. Un hombre vestido de harapos, con los pantalones bajos, se sobaba el miembro erecto sentado sobre la tierra. Retrocedí un poco asustado, y me alejé hacia el otro extremo sin renunciar a mis propósitos de espera.

Al poco rato me percaté de que no llovía más, me alegré de no ser sorprendido por una tormenta anunciada que inesperadamente daba lugar a la aparición de unos rayos de sol colándose por entre las ramas de los árboles. De pronto apareció un jóven en bicicleta. Diría yo: una aparición! Un ave de paso. Demasiado hermoso-pensé. Pasó frente a mí sin dejar de observarme. Lo miré. Quise desviar la mirada para no ilusionarme. Lo vi detenerse a unos metros, parquear la bicicleta junto a unos arbustos, y depositar a sus pies el bolso que llevaba colgado de la espalda. Nos dirijimos una mirada cómplice, estudiada. Ningúno de los dos estaba dispuesto a perder el tiempo. Lo vi desenpaquetar la naturaleza de sus atributos en un alarde de superioridad contrastante con los que yo ya le mostraba. Nos acercamos. Nos unimos sin decir más de aquello de lo que los cuerpos eran capaces de manifestar. Nos vaciamos uno sobre el otro, sin asco o falsos prejuicios. No dijimos nada porque no había nada que decir. En realidad las palabras estaban de más. Nunca como en un momento así el silencio recobra su valor más preciado. Digamos que la carne se basta para expresar las ideas más sublimes.

Ni siquiera nos despedimos. Es más, intentamos no mirarnos a los ojos; ignorarnos. Decidimos secretamente no manchar con falsos ademanes lo más hermoso, quedarnos marcados de la experiencia única, transitoria, propiciada por el encuentro.


Por Luis Ruiz

miércoles, 7 de julio de 2010

Zurück in Berlin

Después de una ciudad tan ruidosa y excesiva como Madrid, regresar a Berlin es como ingresar en un centro espiritual a hacer cura de todos los excesos vividos. Tales excesos me han dejado refrito, y como resultado una gripe y debilidad que en estos momentos trato de compensar con un plato de sopa caliente a pesar del calor que también azota a Berlin, aunque anoche cuando aterrizamos al borde de la madrugada al Aeropuerto de Schönefeld, los termómetros marcaban sólo 15 grados. Atrás quedó la capital de la madre patria, la marcha madrileña, los amigos de siempre y los nuevos amigos, la suerte de nuestro idioma español, y un montón de experiencias resultado de cada viaje cuando se da un salto en las costumbres.

En todo ese tiempo no leí noticias ni accedí a Internet, por lo que estuve limpio y puro, sólo apto para el disfrute. Ahora, de regreso a la rutina (maldita rutina) las aguas van tomando su cause. Aunque lo confieso, me encantan las aguas revueltas.


Por Luis Ruiz

miércoles, 30 de junio de 2010

Desde madrid


Por la calle de alcala con la falda almidona y los nardos apollaos en la cadera... Madrid nos recivio con huelga del metro, pero ya llegamos y estamos a salvo.

martes, 29 de junio de 2010

Aviso a mis amigos


Hola amigos míos, estaré de viaje una semana, pero trataré de postear desde el teléfono para mantenernos en contacto, espero funcione. No suelo llevar conmigo la computadora, es un poco estresante y evito esa dependencia. Por lo mismo pido disculpas por los posibles errores ortográficos y de redacción.



Por Luis Ruiz

Plan para fomentar la lectura ...!!!


Mis vecinas

Estas viejitas emigrantes que salen todas las tardes al patio, y se sientan allí a conversar quien sabe de que recuerdos de la vida en su país de orígen, no dejan de llamarme la atención, y siempre que me asomo a la ventana y las veo me quedo observándolas largo rato. Ya una vez retraté a tres de ellas y comenté algo, pero ahora al verlas me vuelve a conmover esa presencia tranquila, resignada, de estas mujeres tan mayores que casi no pueden caminar (algunas se ayudan de un bastón), sin ánimos de luchar por una nueva vida en un país extranjero del que ni hablan la lengua, cuyo único contacto con el exterior son esos cortos paseos por el patio del edificio cuando hace buen tiempo.


De alguna manera ésta foto es un homenaje a todas las mujeres emigrantes de éste mundo nuestro de cada día.


Por Luis Ruiz

domingo, 27 de junio de 2010

Del cuaderno "Apuntes de un vendedor de periódicos"

Hace buen tiempo, lo cual es una bendición de dios por estos lares. Aunque parezca increíble el verano no es tal, al menos como lo conocemos en otras partes del mundo. Si como sucede esta tarde, brilla el sol y el cielo es azul y despejado, podemos pensar que de alguna manera la suerte ha tocado a nuestra puerta. Aquí he aprendido a depender de los pronósticos del tiempo. Bueno, más bien diría que se ha convertido en casi una obseción. Por la mañana cuando despierto lo primero que hago es mirar hacia el cielo. Normalmente no recivo respuesta, pero es una guía. Hoy es diferente, el día es como un amante insaciable que quiere ser poseído.

Después del desayuno salí a caminar. Atravesé la Estación de Nollendorf Platz, crucé la Büllowstr, y bajé por la Massenstr en dirección a la Winterfeldt Platz. Caminé despacio, sin prisa, consciente del valor del tiempo que no conoce lo que significa tener que llegar a alguna parte. En realidad no deseaba llegar a lugar alguno. Me dejaba ir. Así como quien vaga sin destino, dispuesto a perder el tiempo. Tampóco trataba de descubrir lo que ya conocía. Más bien observaba distraídamente las casas de mi barrio. Eso , me sorprendí reconociendo que ya pertenecía a ésta ciudad a la que había llegado hace ya quince años. Y pensé en el tiempo, en las circunstancias, y me dije: Eres hijo del destino. Y me pregunté: Qué es el destino? Pero como suele suceder, la distracción me aleja de las cosas esenciales.

Los Cafés recivían a sus primeros huespedes. Allí sentados a las mesas colocadas junto a la acera, bebían el primer café de la mañana y disfrutaban del buen tiempo. Pasé frente a ellos con una indiferencia casi irreverente. Los espejuelos oscuros me distanciaban de cualquier contacto visual con los desconocidos. Ellos tampóco reparaban en . No me sorprendió. Aquí nadie mira a nadie. Cada uno a lo suyo. De alguna manera había aprendido la lección.

Como no existía una razón especial para entristecerme, seguí mi camino. Ni siquiera la sorprendente aparición del verano cambiaba el orden de las cosas. Algunos incluso vestían ropas de otoño, como si temikeran un cambio intespetuoso de tiempo. De haberme empeñado en buscar una señal en esos rostros contritos y huraños, no habría encontrado nada. Ni siquiera el desaliento escondido que me acompañaba. Era dueño absoluto de mi silencio, mis pasos, de mi rumbo.

Nunca antes fuí más libre.

Podía incluso gritar, cagarme en la madre del primer pasante; nadie intentaría detener lo que a todas luces catalogarían de locura. Después de todo, a quien le importa que un cubano procedente de Camaguey se sienta sólo y vague sin rumbo cierto por las calles de Berlin?.


Por Luis Ruiz

Alemania vence a Inglaterra 4-1

Los Berlineses celebran el triunfo de Alemania en octavo de final frente a Inglaterra.


Por Luis Ruiz

Del Terruño

Por estos días se celebra el San Juan Camagueyano. Así por arribita recuerdo la calle Jaime, la calle de los Gay y los pepillos. Malos y mejores tiempos; los tiempos de nuestra juventud. Nos reprimían, pero lo que nos prohibían nosotros nos lo permitíamos. Los recuerdos se agolpan, surgen de entre las ruinas de la memoria, a golpe de esos tambores que suenan por tiempos mejores, de plena libertad. Ojalá así sea. Por ellos y por nosotros. Por todos.


Comparseros

Congueros


Ajiaco camagueyano
Por Luis Ruiz



Boleando




Ruiz/Composición
(Hecho con chocolates en forma de pelotas de football)
Por Luis Ruiz


(Cristo Bizantino)


Medio día. Las campanas de la iglesia de la esquina llaman a Misa. Quienes acudirán a escuchar el sermón?-me pregunto con curiosidad. Lo digo porque al menos por mi calle no veo avanzar a nadie con características de beatos dirigiéndose a la iglesia. Además, justo en esa calle se reunen las putas más baratas, feas y sucias de la ciudad, que durante 24 horas operan en el área comprendida por todos los alrededores, la mayoría proveniente de los países de la Europa del Este. Tal vez algunas de ellas entren a rezar una oración y pedirle al señor que les envíe más clientes. O simplemente entren a sentarse y hacer una pausa, pués allí las veo paradas, en invierno y en verano, estoicamente, esperando. Cada día son más, y de aspecto lamentable. Nada ni nadie las puede hacer desistir de su empeño de hacer dinero y carrera en esa profesión tan antigua, como bastante lucrativa para algunas. Ni siquiera la ley. Los vecinos protestan, escriben cartas, entregan pruebas feacientes de corrupción, drogas, alcoholismo, malos ejemplos para sus hijos, alteración del orden civil... Pero vivimos en un país libre, democrático, y eso no es así, ellas tienen derecho, también los chulos que las explotan y maltratan. Ningún ciudadano civilizado puede ofenderse cuando una de estas mujeres se acerca y pregunta: Hast du lust?








Por Luis Ruiz

sábado, 26 de junio de 2010

Uruguay-sud korea (2-1)


En la foto . Diego. Forlan del equipo de uruguay.

Porno para intelectuales

La foto acompaña un artículo de la sección Cultura publicado hoy en El País. Tanto el título:" Porno para intelectuales", como la foto, me han seducido, y aquí la engancho. No es una novedad, hace mucho tiempo que se hace necesario sexualisar e intelectualizar el mundo de la información (bonita combinación) para rentabilizar el mundo informativo. Nada, que a la realidad no se le puede dar la espalda. Pués, qué sería la vida sin sexo ?. Perdón, no me puedo contener.








Por Luis Ruiz

jueves, 24 de junio de 2010


Ruiz/Girasoles negros
Tinta sobre papel (24x34)
Por Luis Ruiz

Berlin sobre dos ruedas

Hay sol bueno aunque ni mar ni espuma...pero salí a recorrer la ciudad en bicicleta, con una mano guiaba el timón y con la otra sostenía la cámara, por eso ese descontrol. Pero aquí los dejo con una muestra de mi Berlin hoy.


Por Luis Ruiz

miércoles, 23 de junio de 2010

GOOOOOOOOOOOOOOOOOOL!!!

Desde nuestro balcón. Así celebró ayer Berlin la victoria de Alemania frente a Ghana (1-0). La algarabía empezó cuando terminó el partido y duró toda la noche. En estos días es imposible desentenderse de lo que está sucediendo en materia de football en Sudafrica. A mí no me interesa el deporte y mucho menos el football, pero no puedo negar que el entusiasmo es contagioso.

Todos los locales han colocado en las terrazas televisores plasma que transmiten en vivo todos los partidos, y desde ayer fué inaugurada la Fanmeile en la Avenida 17 de Junio, desde la Siegeseule hasta la BrandenburgerTor, con enormes pantallas, comida, bebidas, y tribunas con música en vivo donde se presentan artistas nacionales e internacionales.

Los alemanes han adornado sus balcones y ventanas y hasta los autos con banderas y símbolos de éste deporte de masas en espera de una victoria definitiva. Olé olé olé, cantan todos poseídos de ese afán de victoria característico.

Por Luis Ruiz

La última función. Rosario Suarez, Charín.

Del cuaderno "Apuntes de un vendedor de periódicos"

Y así las cosas, estoy aquí.

La tarde va llegando a su fín. No ha sido un día especial. En cualquier lugar del mundo el domingo es un día anodíno. El silencio es una masa compacta, pesada, que amenaza con aplastarme. La luz va diseminando las formas paulatinamente, y dentro de poco las sombras harán desaparecer la esencia que identifica la existencia de muebles y objetos hasta crear un mundo de ilusiones.

Yo desapareceré con ellos.

Terminé de tomarme la última cerveza. Miro a través de la ventana. El cielo tiene un color raro, indefinido, en el cual puedo perderme como si penetrara en una zona habitada por fantasmas. A pesar de todo soy yo. Quien sino ?.

Qué puedo cambiar de todo esto? No lo sé. Podría intentarlo, al menos.

No basta con quererlo.

Aquí sentado el mundo adquiere un valor de neutralidad bastante cómodo. Sin embargo la verdad es otra. Más allá de este espacio la vida se mueve con un ritmo diferente. El tic tac del reloj tiene su propia dimensión, lo cual no significa que todo sea tan monótono, o tan sincopado.

Mi intención del mundo es más interior que existencialista. Serán los sueños. Esos fantasmas ineludibles que me acompañan desde siempre. Mi identidad. Mi razón de ser.

NOTA: Estos escritos los realicé cuando trabajaba en la tienda, de allí su título. Por un lado trataba de palear la fustración de esas horas detrás del mostrador soportando el carácter lunático de algunos clientes, por otra agradecía tener un trabajo, que aunque poco, me daba la posibilidad de ganar algún dinero. Aveces venían pocos usuarios, y en ese tiempo disponible escribía y leía, creo que eso me salvó de la catársis. Para darme aliento a mí mismo me decía: Este es tu estudio, agradecelo, asumelo como una actividad intelectual. De alguna manera fué así. Los años que pasé allí pudieron servir de algo, se dice que nada pasa por gusto. En realidad realicé tareas peores, y hoy me pregunto como pude sobrevivir a la prueba. Aún así no me arrepiento: La libertad tiene su precio.

Continuará ...


Por luis Ruiz

martes, 22 de junio de 2010

AQUI - Paul Eluard

AQUI
Una calle abandonada
Calle profunda y desnuda
Donde es fácil a los locos
Mas que a los cuerdos vivir
Días sin pan ni carbón
Todo es cuestión de medida
Tantos cuerdos para un loco
Más allá sólo la inmensa
Mayoría del buen sentido
Demasiado creído un día
La calle como una herida
Que no cerrará jamás
El domingo la ensancha
Eel cielo es de otro lugar
Rey de un país extranjero
Cielo rosa y felíz
Todo belleza y salud
En la calle sin futuro
Que me parte el corazón
Que me priva de mí mismo
Paul Eluard

domingo, 20 de junio de 2010

La Confesión


Esta foto merece un aparte y por eso la publico sóla (también fué tomada ayer). Un amigo nuestro pretendía optener el perdón, no a lo que había hecho, sino sobre todo a lo que haría ese día cuando la temperatura del cuerpo subiera.
Por Luis Ruiz

Christofher Street Day en Berlin.


La representación del terruño no podía faltar.

Otra de las características del CSD en Berlin es su carácter político.








El tiempo jugó limpio con nosotros, salió el sol y no llovió. Papá Dios no se ensañó con las muchachitas, parece que con tanto escándalo clerical dijo: déjame aflojar que las iglesias se nos están vaciando. Pero ni con eso nos consigue.
Por Luis Ruiz


Christofher Street Day en Berlin.












Berlin está siempre preparada para sorpresas como estas, que gustos aparte, da siempre la posibilidad de manifestar que aquí si hay tolerancia y libertad. Por eso siempre afirmo, que no podría vivir en otra ciudad que no fuera Berlin. Justo al lado nuestro había una familia con dos niños, y no era la única, que hasta se hacían fotos con personajes como estos. Y esto es sólo una pequeña muestra de lo que puede verse aquí un día como éste.
Por Luis Ruiz