sábado, 12 de mayo de 2012
La arrogancia infinita del Cuban-Non-Sapiens.
Un artículo de Paquito de Rivera.
'Como diría mi abuela Panchita, poco a poco nos hemos ido convirtiendo en un bando de engreídos y sangrones'.
Hace unos días llegó a mis manos (o más bien a mi Mac) un ilustrativo artículo firmado por Jesús García titulado El cubano no cae bien, que enumera y describe los múltiples logros de muchos exiliados nacidos en la mayor de las Antillas y el efecto negativo que dichos logros pudieran haber tenido en el resto de los mortales. Pero analizando las cosas desde otro punto de mira, los indiscutibles éxitos de algunos coterráneos nuestros, son quizás una de las peores e injustificables razones de esa desagradable petulancia por la que algunos nos llaman con sorna y alguna razón "los argentinos del Caribe", o "el pueblo elegido" (por nosotros mismos).
O sea que —como diría mi abuela Panchita—, poco a poco nos hemos ido convirtiendo en un bando de engreídos y sangrones. Pero como dicen que lo último que se pierde es la esperanza, quizás aún estemos a tiempo de aplicarnos la sabia frase del filosófico Bill Cosby que dice que: "el reconocimiento de nuestros propios defectos es la única forma de enmendarlos". En caso de que sea esa la intención, agregaría yo.
Conversando cierta vez con un psicólogo en La Habana, este me decía que la arrogancia tiende a aflorar cuando consciente o inconscientemente se trata de cubrir o disimular alguna deficiencia o defecto personal o social (que pal'caso es lo mismo). Yo he conocido cubanos que después de 30 o 40 años de vivir en este país [EE UU], dicen hasta con orgullo no hablar o entender "ni una papa de inglés", o hablan del éxito obtenido en los negocios siendo casi analfabetos. Y no es que sea deshonroso carecer de determinados conocimientos, pues todos tenemos handicaps en nuestra formación personal (mi propia abuela nunca aprendió a leer o escribir), sino que el "ser cubano", cuando es mal educado, es el único en el mundo que alardea de su propia ignorancia. Es lo que yo llamo el Cuban-Non-Sapiens.
Uno de los siete pecados capitales, la envidia, es indudablemente un sentimiento vil y recriminable, pero propiciar el resentimiento con ostentaciones y desmanes contra individuos o grupos étnicos de menor éxito es aun más vergonzoso, y a mi me produce muchas veces vergüenza ajena.
La pedantería cubana fue tan notoria y nociva para la reputación de las tropas castristas en África, como lo es ahora usándola en contra de los afroamericanos, los latinos, los indios y demás comunidades que cohabitan con nosotros en el sur de la Florida. Esa es la triste realidad que además, estamos pasando como pésimo ejemplo a las nuevas generaciones. ¿Podremos algún día superar tanta estupidez y falta de tacto y sentido común? Lo dudo. Son demasiados años de creernos la "raza superior", sin darnos cuenta de que —como bien dijo aquel psicólogo habanero— la arrogancia en el fondo no es más que un tremendo complejo de inferioridad, y que la superioridad de los verdaderamente grandes radica —por el contrario—, en su humildad y sencillez.
Celia, Martí, Monseñor Román, Montaner, Cachao, Andy y Bebo Valdés son solamente unos pocos ejemplos de ello. Ojalá nuestros hijos y nietos siguieran ese patrón. Supongo que entonces no caerán tan mal.
'Como diría mi abuela Panchita, poco a poco nos hemos ido convirtiendo en un bando de engreídos y sangrones'.
Hace unos días llegó a mis manos (o más bien a mi Mac) un ilustrativo artículo firmado por Jesús García titulado El cubano no cae bien, que enumera y describe los múltiples logros de muchos exiliados nacidos en la mayor de las Antillas y el efecto negativo que dichos logros pudieran haber tenido en el resto de los mortales. Pero analizando las cosas desde otro punto de mira, los indiscutibles éxitos de algunos coterráneos nuestros, son quizás una de las peores e injustificables razones de esa desagradable petulancia por la que algunos nos llaman con sorna y alguna razón "los argentinos del Caribe", o "el pueblo elegido" (por nosotros mismos).
O sea que —como diría mi abuela Panchita—, poco a poco nos hemos ido convirtiendo en un bando de engreídos y sangrones. Pero como dicen que lo último que se pierde es la esperanza, quizás aún estemos a tiempo de aplicarnos la sabia frase del filosófico Bill Cosby que dice que: "el reconocimiento de nuestros propios defectos es la única forma de enmendarlos". En caso de que sea esa la intención, agregaría yo.
Conversando cierta vez con un psicólogo en La Habana, este me decía que la arrogancia tiende a aflorar cuando consciente o inconscientemente se trata de cubrir o disimular alguna deficiencia o defecto personal o social (que pal'caso es lo mismo). Yo he conocido cubanos que después de 30 o 40 años de vivir en este país [EE UU], dicen hasta con orgullo no hablar o entender "ni una papa de inglés", o hablan del éxito obtenido en los negocios siendo casi analfabetos. Y no es que sea deshonroso carecer de determinados conocimientos, pues todos tenemos handicaps en nuestra formación personal (mi propia abuela nunca aprendió a leer o escribir), sino que el "ser cubano", cuando es mal educado, es el único en el mundo que alardea de su propia ignorancia. Es lo que yo llamo el Cuban-Non-Sapiens.
Uno de los siete pecados capitales, la envidia, es indudablemente un sentimiento vil y recriminable, pero propiciar el resentimiento con ostentaciones y desmanes contra individuos o grupos étnicos de menor éxito es aun más vergonzoso, y a mi me produce muchas veces vergüenza ajena.
La pedantería cubana fue tan notoria y nociva para la reputación de las tropas castristas en África, como lo es ahora usándola en contra de los afroamericanos, los latinos, los indios y demás comunidades que cohabitan con nosotros en el sur de la Florida. Esa es la triste realidad que además, estamos pasando como pésimo ejemplo a las nuevas generaciones. ¿Podremos algún día superar tanta estupidez y falta de tacto y sentido común? Lo dudo. Son demasiados años de creernos la "raza superior", sin darnos cuenta de que —como bien dijo aquel psicólogo habanero— la arrogancia en el fondo no es más que un tremendo complejo de inferioridad, y que la superioridad de los verdaderamente grandes radica —por el contrario—, en su humildad y sencillez.
Celia, Martí, Monseñor Román, Montaner, Cachao, Andy y Bebo Valdés son solamente unos pocos ejemplos de ello. Ojalá nuestros hijos y nietos siguieran ese patrón. Supongo que entonces no caerán tan mal.
viernes, 11 de mayo de 2012
Según Abilio Estévez, el sexo es la única libertad de que ha disfrutado el cubano en los últimos anos.
El reconocido escritor cubano Abilio Estévez, entrevistado este miércoles por Radio Praga, habló sobre la homofobia en Cuba y las libertades sexuales, al referirse a su última novela, El año del calipso, recientemente publicada por la colección La Sonrisa Vertical, dedicada a la literatura erótica, de la Editorial Tusquets.
Sobre el volumen, que supone un giro en su trayectoria profesional, Estévez explica que la novela constituye “una reivindicación, sobre todo de gozar”.
“Porque los cristianos nos lo han impuesto siempre, desde que yo tengo cinco años, el valle de lágrimas, el sacrificarse por un futuro que nadie sabe qué cosa es. Hemos visto todo el tiempo que el gozo ha quedado postergado,” señala.
Y añade: “El único gozo en el que uno ha podido centrarse es el gozo sexual, porque llega un momento en que a tu habitación ya no pueden entrar y es la única libertad que uno ha tenido durante muchos años en Cuba. Por eso para mí es un país que ha exacerbado su sexualidad, creo yo. Es el único espacio de libertad o de relativa libertad”.
Estévez, uno de los autores cubanos más premiados, participó en un coloquio titulado “Literatura y política”, que tuvo lugar en la Universidad de Palacky de Olomouc el pasado fin de semana.
Preguntado sobre las razones que lo llevaron al exilio —el autor reside actualmente en Barcelona, España—, Estévez explica que no fueron estrictamente políticas, sino más relacionadas con la homofobia imperante en Cuba.
“Yo la homofobia la viví desde muy pronto. Dejé el país cuando sentí que ya no podía más. La viví desde muy joven, desde que entré en la universidad, que para mí fue un infierno justamente por problemas de la homofobia”, dice.
Como homosexual en la Isla, “Uno siempre (…) era sospechoso de todas las desviaciones ideológicas posibles, como se decía. Y la verdad es que al final llega un momento de fatiga, que fue con 46 años, que dije: ‘Ya no puedo más’”.
Estévez explica que las sociedades latinoamericanas tienden a ser homófobas debido al machismo. Sin embargo, añade que “el problema está en que la Revolución todo lo convirtió en un problema de Estado. Entonces que haya homofobia en un pueblo de Argentina, de Colombia, es una cosa, pero que el Estado ya lo convierta en un enemigo es terrible”.
El futuro de Cuba
Ante la pregunta de cómo se imagina a Cuba dentro de 20 años, el poeta, dramaturgo y cuentista cubano, tras aclarar que se trata de una interrogante difícil de responder, señala que percibe el futuro de la Isla con “bastante pesimismo”.
“Veo lo que ocurre en Rusia, por ejemplo. Ahora las grandes empresas en Cuba las están dirigiendo ya los antiguos oficiales del Ejército. Entonces ya se está creando ahí un camino, una casta, una elite que al final será posiblemente la que se haga con todo”, dice.
El autor considera que la sociedad cubana seguirá el camino de Rusia, “en el que los antiguos miembros de la seguridad del Estado o del Ejército serán los que dirijan ese futuro”.
“Tras más de 50 años de dictadura, será muy complicado crear una auténtica democracia en el país”, opina.
“Creo que el proceso hacia alguna democracia también va a ser muy difícil porque se ha perdido la idea de democracia. O sea, se ha perdido en el interior de uno mismo, en Cuba hubo un proceso democrático de pensamiento fuerte en un momento determinado, pero eso se ha cortado y lo que yo veo es que la gente misma ya no tiene un sentido democrático de la vida”.
Embargo
A pesar de sus críticas al régimen cubano, Estévez no se muestra entusiasta de las políticas duras de otros gobiernos, como el de la República Checa, hacia la Isla, pues suponen un peso adicional a las penurias de los ciudadanos que residen en ella.
“Hay 11 millones de cubanos que no se merecen vivir cada vez peor, a pesar de que viven tan mal ya. Quizá desde un punto de vista político a lo mejor, no estoy seguro, es una posibilidad de que el proceso fuera más rápido. Pero no creo que sea justo empobrecer más a una gente que está ya como estrangulada”.
Añade que el embargo norteamericano es un ejemplo de que estas sanciones no consiguen su objetivo político.
“¿Qué ha pasado con el bloqueo norteamericano? No ha resuelto nada. Incluso, además de no resolver nada, le ha dado un arma al régimen para tener un enemigo. Un Gobierno de ese tipo tiene que tener un enemigo para legitimarse”.
El escritor, nacido en La Habana y nacionalizado español, ha publicado también las novelas Tuyo es el reino (Premio de la Crítica Cubana, 1999), Los palacios distantes, Inventario secreto de La Habana y El bailarín ruso de Montecarlo, además de poemas, cuentos y teatro.
(Tomado de Cubaencuentro)
Desde Budapest.
Ayer fué un hermoso dia de verano. Subimos al Castillo de...(imposibles nombres) después de pasar por la Galeria Nacional, ubicada también en un hermoso y monumental Castillo. Paseamos por la orilla del Danubio, enorme, transitado por barcos de pasajeros y pequenas lanchas de motor. Pudiera ser una ciudad magnífica, pero lamentablemente está totalmente abandonada. Por doquier observamos como los revestimientos de las paredes se caen indolentemente, dejando al descubierto las tripas de acero que los sostienen.
Por la noche cenamos en la terraza de un Restaurant hungaro, situado en el "Soho" de Budapest, una calle larga plagada de Restaurantes, Cafés y Bares. Luego, como cada noche desde que llegamos, nos vamos a sentar a un enorme Café-Bar al aire libre, donde más de quinientas personas beben cerveza, fuman, conversan, ríen, la mayoria gente jóven. Alrrededor, en los jardines del parque donde está situada esta terraza, cientos de jóvenes están tirados sobre el cesped bebiendo bebidas que han comprado en los Super Mercados, porque evidentemente es más barata. Aunque los precios, al menos para el poder adquisitivo de otros países de Europa, como Alemania por ejemplo, son super baratos.
A las tres y media de la madrugada aún estamos despiertos, de los Bares de los alrrededores llega la música, y justo frente al Hotel, en la terraza del Bar un grupo bebe y canta como si fuera media tarde de un dia festivo. Los hungaros son muy extrovertidos y jacarandosos, no me los imaginaba asi. En Alemania esta algarabía es impensable, ya hubiera acudido la policía completa con fuerzas de apoyo y todo.
Por Luis Ruiz.
Por la noche cenamos en la terraza de un Restaurant hungaro, situado en el "Soho" de Budapest, una calle larga plagada de Restaurantes, Cafés y Bares. Luego, como cada noche desde que llegamos, nos vamos a sentar a un enorme Café-Bar al aire libre, donde más de quinientas personas beben cerveza, fuman, conversan, ríen, la mayoria gente jóven. Alrrededor, en los jardines del parque donde está situada esta terraza, cientos de jóvenes están tirados sobre el cesped bebiendo bebidas que han comprado en los Super Mercados, porque evidentemente es más barata. Aunque los precios, al menos para el poder adquisitivo de otros países de Europa, como Alemania por ejemplo, son super baratos.
A las tres y media de la madrugada aún estamos despiertos, de los Bares de los alrrededores llega la música, y justo frente al Hotel, en la terraza del Bar un grupo bebe y canta como si fuera media tarde de un dia festivo. Los hungaros son muy extrovertidos y jacarandosos, no me los imaginaba asi. En Alemania esta algarabía es impensable, ya hubiera acudido la policía completa con fuerzas de apoyo y todo.
Por Luis Ruiz.
jueves, 10 de mayo de 2012
Muy cerca de la Sinagoga de Budapest.
Muy cerca la Sinagoga, según me dice Ralf la más grande de Europa. Supongo, no tengo información, que nos alojamos en el barrio judío de Budapest. Se ven judios por los alrrededores, con su peculiar estilo, barba, gorrito, y los bucles colgando junto a las orejas. Anoche, al pasar por un edificio nos introdujimos por una puerta abierta, y en el centro del patio habían dos judios. Supongo que detrás de una de aquellas puertas, no seguimos indagando, se encontraba el Restaurant, que afuera, en un cartel oscuro y bastante discreto, con caracteres ebreos anunciaba el Restaurant.
Por Luis Ruiz.
martes, 8 de mayo de 2012
lunes, 7 de mayo de 2012
Casos y cosas...
Me preparo un ron con cola frente a la ventana. Que hermoso está el cielo. Decido que mi mayor preocupación soy yo mismo. No hay nada terrible en pensar en uno mismo. No quiere decir que los otros no me importen. Hoy no saldré a correr; pausa. Confieso que al anochecer y ver pasar a otros corredores con esos leggins ajustados y la cercanía de los arbustos y todo lo que eso sugiere me pone cachondo. Uno es lo que es y basta. Sé que mi cuerpo aún tiene mucho para dar y recivir. Lo más importante es todo lo que hay por descubrir. Si todos pudieran ver sus sueños hechos realidad.
Por Luis Ruiz.
Por Luis Ruiz.
Este mundo nuestro.
El mundo no se explica...se vive...
Nuevo presidente para Francia. Y Merkel con cara de culo estreñido. La Ultraderecha en el Parlamento griego. Europa, el Euro, la crisis, los Bancos, el desempleo... No existen suficientes razones para el aqui y ahora y olvidarse de los pajaritos de colores?.
Y el arte? Vaya con la preguntica: dinero dinero dinero...
Yo preparo mis chilichis para continuar el viaje, descubrir el mundo, o parte de él. Seguiremos informando.
Por Luis Ruiz.
Nuevo presidente para Francia. Y Merkel con cara de culo estreñido. La Ultraderecha en el Parlamento griego. Europa, el Euro, la crisis, los Bancos, el desempleo... No existen suficientes razones para el aqui y ahora y olvidarse de los pajaritos de colores?.
Y el arte? Vaya con la preguntica: dinero dinero dinero...
Yo preparo mis chilichis para continuar el viaje, descubrir el mundo, o parte de él. Seguiremos informando.
Por Luis Ruiz.
domingo, 6 de mayo de 2012
La entrepierna más famosa del mundo.

La entrepierna más famosa del mundo
Una curiosa leyenda invita a las mujeres a frotarse con la estatua que preside la tumba de un periodista francés
En nuestro recorrido diario por lo más curioso de la blogosfera, este viernes destacamos la historia de la que probablemente sea la tumba más famosa del cementerio Père Lachaise de París.
Se trata, tal y como cuentan en el blog «Amazings» de la sepultura del joven periodista Victor Noir, que murió de un disparo el día antes de su boda, tras intentar mediar en un conflicto surgido entre su redactor jefe y un primo de Napoleón III.
Lo que hace tan peculiar a esta tumba es la estatua que la preside. Cuando el cadáver de Noir fue trasladado desde el cementerio de Neully, donde había sido enterrado inicialmente, hasta una sepultura de honor en el Père Lachaise, se decidió que su nueva tumba tenía que estar presidida por una escultura.
La obra, fundida en bronce, fue encargada al escultor Amédée-Jules Dalou. El artista decidió que la escultura debía ser un fiel reflejo de la imagen que presentaba el periodista en el momento justo de su muerte. Y cuando falleció, Noir quedó tumbado boca arriba y con una enorme erección que se adivina bajo la tela del pantalón.
Poco después de la colocación de la escultura se extendió el mito de que frotar, besar o rozarse con la bragueta de la estatua asegura la fertilidad de la mujer que lo haga. Desde entonces, todo el bronce de la estatua ha ido perdiendo su lustre inicial. Salvo la zona de la entrepierna, que sigue tan brillante y pulida como el primer día.
(Gracias a Jorge)
Por Luis Ruiz.
viernes, 4 de mayo de 2012
Casos y cosas...

Ni verano ni invierno; medio tiempo, pero agradable. En el Mercado turco de Kreusberg con mi suegra y Ralf. Se compra de todo y muy barato, sobre todo frutas y vegetales. La mayoría de las mujeres turcas cubiertas de la cabeza a los pies, arrastrando carritos de compra y coches con niños. También mucha juventud, alternativa, típica del barrio, una mezcla de todo. Regresamos en auto a Schöneberg. Almorzamos en un Restaurant indio. En "Vinos y más", el local de nuestra amiga Cary, la ayudamos a colocar las mesas y las sillas junto a la acera. Compramos el mejor jamón serrano que se vende en Berlin. Caminamos un poco más y le mostramos a la madre de Ralf las putas apostadas en los alrrededores. Aqui todos conviven con todos, putas, maricones, turcos, familias y niños, gente de negocio, artistas, y no pasa nada, como debe ser.
Por Luis Ruiz.
jueves, 3 de mayo de 2012
Ikea usaba presos cubanos para fabricar muebles.
Empresa Ikea enfrenta alegaciones de haber usado a presos cubanos para fabricar muebles
Por Kate Connolli
The Guardian/3 de mayo de 2012
BERLIN – La empresa de muebles Ikea enfrenta alegaciones de que en la década de 1980 usó a presos cubanos para fabricar sus productos.
Estas alegaciones siguen a denuncias formuladas esta semana de que dicha empresa sueca también usó a presos políticos de la ex Alemania del Este para fabricar muebles en la década de 1970.
Según un informe del diario Frankfurter Allgemeine, el acuerdo para que presos cubanos fabricaran muebles para Ikea se logró a través de las conexiones comerciales de ese país con Alemania del Este.
Dicho acuerdo se firmó en septiembre de 1987 después de que representantes comerciales de Alemania del Este viajaron a La Habana para conversar con funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba, según documentos que obran en los archivos de Stasi, que era la policía secreta de la ex Alemania Oriental, reveló el diario alemán.
La representación comercial alemana sostuvo conversaciones con varios funcionarios del gobierno cubano, incluido Enrique Sánchez, jefe de la empresa estatal EMIAT, responsable de amueblar las casas de la élite política en Cuba.
De acuerdo con los documentos de archivo, los lugares de producción acordados fueron “incorporados en las instalaciones penitenciarias del Ministerio del Interior” en Cuba.
El contrato exigía que Cuba produjera 35,000 mesas de comedor; 10,000 mesas infantiles y 4,000 juegos de tres piezas para dormitorios.
Por su parte, Ikea ha reaccionado a estos informes, que surgieron después de una investigación realizada por la televisión sueca, y expresó que había comenzado a investigar la situación y tenía intenciones de revisar los archivos de Stasi para hallar evidencia y comparar los datos de dichos archivos con la información de la empresa.
Una portavoz de la empresa dijo que Ikea “condena el uso de presos políticos” en su producción “en los términos más firmes posibles”.
Asimismo, la portavoz afirmó que la empresa ha tomado estas alegaciones con mucha seriedad aunque ha negado saber que se hubiera utilizado mano de obra procedente de prisiones para la fabricación de sus productos.
Por otra parte, datos de archivo muestran que en un inicio la colaboración con Cuba no fue favorable. A principios de 1988, la entrega de ciertos muebles experimentó demoras debido a su mala calidad. Los cambios en el proceso de producción obligaron a embarcar los muebles meses después.
Por Luis Ruiz.
Por Kate Connolli
The Guardian/3 de mayo de 2012
BERLIN – La empresa de muebles Ikea enfrenta alegaciones de que en la década de 1980 usó a presos cubanos para fabricar sus productos.
Estas alegaciones siguen a denuncias formuladas esta semana de que dicha empresa sueca también usó a presos políticos de la ex Alemania del Este para fabricar muebles en la década de 1970.
Según un informe del diario Frankfurter Allgemeine, el acuerdo para que presos cubanos fabricaran muebles para Ikea se logró a través de las conexiones comerciales de ese país con Alemania del Este.
Dicho acuerdo se firmó en septiembre de 1987 después de que representantes comerciales de Alemania del Este viajaron a La Habana para conversar con funcionarios del Ministerio del Interior de Cuba, según documentos que obran en los archivos de Stasi, que era la policía secreta de la ex Alemania Oriental, reveló el diario alemán.
La representación comercial alemana sostuvo conversaciones con varios funcionarios del gobierno cubano, incluido Enrique Sánchez, jefe de la empresa estatal EMIAT, responsable de amueblar las casas de la élite política en Cuba.
De acuerdo con los documentos de archivo, los lugares de producción acordados fueron “incorporados en las instalaciones penitenciarias del Ministerio del Interior” en Cuba.
El contrato exigía que Cuba produjera 35,000 mesas de comedor; 10,000 mesas infantiles y 4,000 juegos de tres piezas para dormitorios.
Por su parte, Ikea ha reaccionado a estos informes, que surgieron después de una investigación realizada por la televisión sueca, y expresó que había comenzado a investigar la situación y tenía intenciones de revisar los archivos de Stasi para hallar evidencia y comparar los datos de dichos archivos con la información de la empresa.
Una portavoz de la empresa dijo que Ikea “condena el uso de presos políticos” en su producción “en los términos más firmes posibles”.
Asimismo, la portavoz afirmó que la empresa ha tomado estas alegaciones con mucha seriedad aunque ha negado saber que se hubiera utilizado mano de obra procedente de prisiones para la fabricación de sus productos.
Por otra parte, datos de archivo muestran que en un inicio la colaboración con Cuba no fue favorable. A principios de 1988, la entrega de ciertos muebles experimentó demoras debido a su mala calidad. Los cambios en el proceso de producción obligaron a embarcar los muebles meses después.
Por Luis Ruiz.
Antecedentes de uniones homosexuales.
Por Alfred López | Cuaderno de Historias – vie, 27 abr 2012
Durante la Edad Media se celebró en algunas iglesias cristianas del Mediterráneo oriental una ceremonia conocida como Adelphopoiesis, la cual consistía en la unión de dos personas del mismo sexo (habitualmente hombres) bajo un acto de liturgia religiosa.
El acto en sí era un 'hermanamiento' entre esas dos personas (significado real de la palabra Adelphopoiesis: hacer hermanos) que compartían varias cosas en común (entre ellas su religiosidad y culto al cristianismo), pero que no estaba pensada como una unión matrimonial entre ambos, aunque con los años se ha podido ir investigando sobre el asunto llegando a la conclusión de que la mayoría de esas uniones en realidad escondían tras de sí una 'boda de semejanzas' entre homosexuales.
El filósofo ruso Pável Florenski fue quien, en 1914, citó por primera vez este rito, dando a conocer una costumbre que había pasado desapercibida a lo largo de los siglos y de la que apenas se tenía constancia.
Es curioso comprobar cómo, quince siglos atrás, la iglesia cristiana tenía posturas mucho más tolerantes hacia la homosexualidad y la unión de dos personas del mismo sexo y en la actualidad persigue y señala como una desviación o enfermedad, sin querer admitir las uniones como matrimonio.
El rito litúrgico de la Adelphopoiesis descrito por Pável Florenski nos muestra como dos personas podían unirse en un templo sagrado colocándose delante de un atril y entre una cruz, procediéndose a realizar ciertos cánticos y oraciones, siendo atados entre sí por un cinturón.
Varios son los casos documentados de parejas de contrayentes de bodas de semejanza que compartieron sus vidas, y muchos de ellos fueron enterrados juntos y en cuyas lápidas habían inscripciones de amor eterno.
Los mártires San Sergio y San Baco (Yorokobu)El historiador norteamericano John Boswell (1947-1994) fue posiblemente el que más datos sobre el tema pudo desvelar a través de dos de sus libros: 'Cristiandad, tolerancia y homosexualidad' (1980) y 'Las bodas de semejanza' (1994), y en el que con exhaustivos trabajos de investigación aportaba gran cantidad de información sobre la Adelphopoiesis y sus protagonistas.
Destacados son los personajes de los 'mártires' Sergio y Baco, dos importantes militares del emperador Maximiano que, en el siglo IV, se acogieron a la fe cristiana, siendo martirizados hasta la muerte por ello. En el trabajo de investigación de Boswell, este indicaba que ambos mantenían una relación homosexual.
A través de numerosos manuscritos se evidencia como San Sergio y San Baco son adorados y señalados como los santos protectores de la homosexualidad, siendo citados e invocados en un buen número de uniones o matrimonios gais.
También cabe destacar el caso documentado que existe sobre la unión entre Pedro Díaz y Muño Vandilazen, en una pequeña ermita de Santa María de Ordes (Orense) a mediados del siglo XI.
Por Luis Ruiz.
Durante la Edad Media se celebró en algunas iglesias cristianas del Mediterráneo oriental una ceremonia conocida como Adelphopoiesis, la cual consistía en la unión de dos personas del mismo sexo (habitualmente hombres) bajo un acto de liturgia religiosa.
El acto en sí era un 'hermanamiento' entre esas dos personas (significado real de la palabra Adelphopoiesis: hacer hermanos) que compartían varias cosas en común (entre ellas su religiosidad y culto al cristianismo), pero que no estaba pensada como una unión matrimonial entre ambos, aunque con los años se ha podido ir investigando sobre el asunto llegando a la conclusión de que la mayoría de esas uniones en realidad escondían tras de sí una 'boda de semejanzas' entre homosexuales.
El filósofo ruso Pável Florenski fue quien, en 1914, citó por primera vez este rito, dando a conocer una costumbre que había pasado desapercibida a lo largo de los siglos y de la que apenas se tenía constancia.
Es curioso comprobar cómo, quince siglos atrás, la iglesia cristiana tenía posturas mucho más tolerantes hacia la homosexualidad y la unión de dos personas del mismo sexo y en la actualidad persigue y señala como una desviación o enfermedad, sin querer admitir las uniones como matrimonio.
El rito litúrgico de la Adelphopoiesis descrito por Pável Florenski nos muestra como dos personas podían unirse en un templo sagrado colocándose delante de un atril y entre una cruz, procediéndose a realizar ciertos cánticos y oraciones, siendo atados entre sí por un cinturón.
Varios son los casos documentados de parejas de contrayentes de bodas de semejanza que compartieron sus vidas, y muchos de ellos fueron enterrados juntos y en cuyas lápidas habían inscripciones de amor eterno.
Los mártires San Sergio y San Baco (Yorokobu)El historiador norteamericano John Boswell (1947-1994) fue posiblemente el que más datos sobre el tema pudo desvelar a través de dos de sus libros: 'Cristiandad, tolerancia y homosexualidad' (1980) y 'Las bodas de semejanza' (1994), y en el que con exhaustivos trabajos de investigación aportaba gran cantidad de información sobre la Adelphopoiesis y sus protagonistas.
Destacados son los personajes de los 'mártires' Sergio y Baco, dos importantes militares del emperador Maximiano que, en el siglo IV, se acogieron a la fe cristiana, siendo martirizados hasta la muerte por ello. En el trabajo de investigación de Boswell, este indicaba que ambos mantenían una relación homosexual.
A través de numerosos manuscritos se evidencia como San Sergio y San Baco son adorados y señalados como los santos protectores de la homosexualidad, siendo citados e invocados en un buen número de uniones o matrimonios gais.
También cabe destacar el caso documentado que existe sobre la unión entre Pedro Díaz y Muño Vandilazen, en una pequeña ermita de Santa María de Ordes (Orense) a mediados del siglo XI.
Por Luis Ruiz.
miércoles, 2 de mayo de 2012
Las iglesias para feligreses homosexuales en Brasil.
Bueno, nadie es perfecto, a mi ni se me ocurriría, pero cada cual a lo suyo.
Por Luis Ruiz.
Por Luis Ruiz.
martes, 1 de mayo de 2012
Zoé Valdés, galardonada con distinción parisina.
Desde aqui mis felicidades a Zoé, su blog es una de mis lecturas obligadas cada dia, a través de ella me entero de las últimas noticias respecto a la isla, y de su hacer artístico y político en favor de los derechos humanos.
Aqui en Cuba Encuentro
Por Luis Ruiz.
Aqui en Cuba Encuentro
Por Luis Ruiz.
lunes, 30 de abril de 2012
domingo, 29 de abril de 2012
sábado, 28 de abril de 2012
Casos y cosas...
Cosas tan simples y necesarias. Anoche, sentado en la terraza de un Café, bebiéndome una jarra de cerveza bien fria, y disfrutando de las temperaturas de este insipiente verano que ha tomado por asalto la ciudad, pensaba en el gran privilegio de tener momentos asi. Aunque en mi juventud soñaba mucho, y sobre todo soñaba con viajar, conocer otros lugares, vivir las experiencias que conocía sólo a través de películas y reportajes, o que me contaban amigos extranjeros, ni por casualidad me imaginaba viviendo en Europa, y mucho menos en una super ciudad como Berlin.
Ahora, mientras tomo mi Lattemachiatto sentado en el balcón, expuesto al sol de la despampanante mañana berlinesa, observo a dos trabajadores reparando el techo del edificio del frente, y sobre ellos el cielo azul y limpio que anuncia un dia de lujo.
Por Luis Ruiz.
Ahora, mientras tomo mi Lattemachiatto sentado en el balcón, expuesto al sol de la despampanante mañana berlinesa, observo a dos trabajadores reparando el techo del edificio del frente, y sobre ellos el cielo azul y limpio que anuncia un dia de lujo.
Por Luis Ruiz.
viernes, 27 de abril de 2012
jueves, 26 de abril de 2012
Obsesión episcopal por la homosexualidad.
Aqui EL PAÍS
Yo lo he dicho, esta obseción del mentecato Reig tiene mal tufo. A esta hora y con ese cuento. Pero si no fuera por la complicidad de los gobiernos y los medios de comunicación, que permiten y difunden tales ideas, dándole oportunidad de pronunciarse y incitar al odio, les taparían la boca ignorándolos. La iglesia es un peligro para las sociedades civilizadas, en tanto niegan incluso la ciencia, apoyándose en conceptos morales anacrónicos y absurdos. Yo la verdad, que dudo de todos los creyentes, todos los partidos, las sectas, las organizaciones que tratan de decir que es bueno y que es malo, que se debe o no hacer, de los que tratan de dictar comportamientos y caminos negandoles a los otros su propia elección. Es hora de que la iglesia recoja sus chilichis. Deberían cerrarlas todas, vender lo que hay dentro, y con ese dinero ayudar a todos los desempleados y los que trabajan y no pueden vivir con lo que ganan. Y todos esos vagos, tan parecidos a los políticos, reducirlos y mandarlos a trabajar.
Por Luis Ruiz.
Yo lo he dicho, esta obseción del mentecato Reig tiene mal tufo. A esta hora y con ese cuento. Pero si no fuera por la complicidad de los gobiernos y los medios de comunicación, que permiten y difunden tales ideas, dándole oportunidad de pronunciarse y incitar al odio, les taparían la boca ignorándolos. La iglesia es un peligro para las sociedades civilizadas, en tanto niegan incluso la ciencia, apoyándose en conceptos morales anacrónicos y absurdos. Yo la verdad, que dudo de todos los creyentes, todos los partidos, las sectas, las organizaciones que tratan de decir que es bueno y que es malo, que se debe o no hacer, de los que tratan de dictar comportamientos y caminos negandoles a los otros su propia elección. Es hora de que la iglesia recoja sus chilichis. Deberían cerrarlas todas, vender lo que hay dentro, y con ese dinero ayudar a todos los desempleados y los que trabajan y no pueden vivir con lo que ganan. Y todos esos vagos, tan parecidos a los políticos, reducirlos y mandarlos a trabajar.
Por Luis Ruiz.
miércoles, 25 de abril de 2012
martes, 24 de abril de 2012
Yo y otra de frutas.
Dos fotos que había bajado a Facebook, yo corriéndo, y otra con frutas.
Todos los dias después de la cena nos vamos a correr, aparte de la sesión de yoga de por la mañana. Y estos mangos que saben exquisitos, los compré seis por tres euros. Las piñas, dulces y jugosas también muy baratas.

Todos los dias después de la cena nos vamos a correr, aparte de la sesión de yoga de por la mañana. Y estos mangos que saben exquisitos, los compré seis por tres euros. Las piñas, dulces y jugosas también muy baratas.

Por Luis Ruiz.
El bugarrón.
El bugarrón se lava los cojones en una palangana para luego entalcarlos y ofrecerlos como réplica de valor a la loca más arriesgada.
Por Luis Ruiz.
Por Luis Ruiz.
lunes, 23 de abril de 2012
domingo, 22 de abril de 2012
Casal o Martí?, de Virgilio Piñera.
(Tomado de La Habana Elegante)
¿Casal… o Martí?
Virgilio Piñera
Como todo el mundo habla constantemente de nuestro brillante siglo XIX literario — que si el teatro, que si la poesía, que si la novela, que si el ensayo… — y como, al parecer, se esperan milagros de los escritores cubanos que a él pertenecieron (se ha llegado a pensar que en sus obras está el sésamo y ábrete de nuestra literatura por hacer; en realidad, no sé en qué basan sus argumentos), yo, por mi parte, no menos impresionado me he puesto a repensar el XIX.
Por cierto, no es la primera vez que lo hago. Hace algunos años tenía por costumbre «meterme» en la Biblioteca Nacional con objeto de empaparme de nuestro Gran Siglo. Parece que me mojé con exceso. Aunque la Avellaneda siempre tuvo la virtud de exasperarme (nunca pude tragar su famosa «perfección formal», y encima de eso, sus quejumbres), aunque para desesperación del señor Chacón y Calvo puse al desnudo a nuestra gran poetisa, con todo, el siglo XIX cubano me seguía pareciendo nuestro Gran Siglo. Pasados veinte años, adoración tan ciega ha empezado a recobrar la vista: es decir, continúo adorando a nuestro Gran Siglo, pero tengo muy abiertos los ojos sobre él.
Es así que nuestra generación, frente al XIX, lo miraba con nostalgia, y, por estimarlo plenamente logrado se miraba ella misma un tanto frustrada. Ignoro los pensamientos de los escritores cubanos del siglo pasado sobre el siglo XVIII cubano (por supuesto, dicho siglo no pasó nunca por Cuba), pero estamos autorizados a suponer que si los tuvieron también ellos pudieron haber llegado al convencimiento de su propia frustración. Lo peor que puede hacerse con un siglo literario es tomarlo como espejo: uno se mira en él, y como ocurre que la cara que allí se asoma está en proceso de formación, algo bien desagradable, contrahecho y confuso se refleja. O también, los siglos pasados sirven de pretexto o excusa para encubrir una impotencia de expresión momentánea: «¡Ah, Casal, qué gran lírico (y uno suspira), y Zenea, qué elegíaco insuperable…[»]. Después hay los arquetipos: Piñeiro es el crítico; Martí el orador; Villaverde el novelista; Casal el poeta… Esto es inobjetable, pero ciertos juicios, tomados como absolutos, resultan, a la postre, negativos. La ciega adoración, no deja lugar a la crítica; uno está siempre de rodillas, con la cabeza baja, y en tal postura se hace bien difícil manejar la espada del pensamiento. Ahora, que ya hemos enfilado la nave hacia nuestra plena integración nacional, me parece que es inaplazable la edición crítica (pero realmente crítica) de nuestros autores del siglo XIX. Con la sola excepción de José Antonio Portuondo (que se ha apoyado en el método dialéctico), prologuistas, ensayistas y demás se han empeñado en una crítica, que en el mejor de los casos no pasa de puramente impresionista, para no hablar de la de compromiso: estéril y abominable.
Va para cinco años que en mi artículo sobre Ballagas decía: “En cierta ocasión me contaba el escritor Charles Steinberger que nuestra historia era tan cercana, nuestros héroes tan recientes que el también crítico de esa historia y de esos héroes produciría de seguro irritación en sus lectores si se decidiera a decir toda la verdad». Cuando la garganta está hecha a la suavidad del anís resulta muy amargo el trago de aguardiente. Y aquí es oportuna la frase de Fidel: «No más curitas con mercuro cromo». Demos al César lo que es del César, pero al mismo tiempo descubramos sus enaneces, que de seguro las tiene.
Y como giramos continuamente en la órbita del XIX, no he podido evitar que el pensamiento se detenga en dos de las figuras literarias más apasionantes de dicho siglo: Casal y Martí. Mis pensamientos se centraron en la condición de poetas de ambos, y, sobre todo, si sería procedente bajar un tanto a Casal de su plinto y subir un poco más a Martí en el suyo. Esta operación (la palabra está de moda) levantará de seguro una ola de indignación. No me importa: las indignaciones me dejan helado —«Cómo! — dirán — ¿Bajar a Casal y subir a Martí?... «Si Casal es nuestro gran lírico, y, en cambio, Martí hizo poesía ocasionalmente»….
Tales afirmaciones descansan sobre una evidencia, pero si el pensamiento no puede rebasarlas, nos toparemos con la mixtificación. Casal puede seguir siendo nuestro gran lírico, y junto a eso sentir nosotros que su lectura nos deja un tanto fríos; igualmente, reconoceremos que Martí hizo poesía al margen de sus actividades políticas, que fue poeta a ratos perdidos, y sin embargo, su lectura resultarnos muy vivificante. A esto me refiero cuando hablo de bajar un tanto al uno y subir un poco al otro. Ni Casal amengua su gloria y Martí no rebasa los límites de la suya.
He releído a Casal y lo sigo sintiendo como un poeta que perteneciera al siglo en que le tocó vivir, con su pequeño mundo, con sus problemas personales, con su melancolía de buena ley y la gigantesca sombra de Baudelaire. Todo ello dio como resultado una poesía perdurable, que siempre leeremos sin fastidio y sin que nos vengan ganas de tirar el libro. Pero junto a eso, también la sentimos desligada del mundo en que nos ha tocado vivir, y algo más importante: no vemos, aparte de su valor estético, qué ayuda podría depararnos. Y es que a medida que nos vamos alejando de la vieja concepción burguesa del mundo (¡y cómo nos alejamos, y cuán velozmente!) no ya Casal sino hasta el mismo Baudelaire nos resultan inoperantes. En cambio, Martí, poeta de ocasión, en un sentido, menos poeta que Casal, nos resulta cercano, a tono con nuestra circunstancia; como, si un poco, sintiéramos que nosotros mismos hubiéramos firmado sus poemas. Acaso esto se deba a que la materia prima en Martí es lo revolucionario, presente siempre en cualquier manifestación de su intelecto. Casal se limitaba a llorar sobre las ruinas de un mundo ido para siempre; no son sus poemas otra cosa; por el contrario, Martí gritaba, exigía, se rebelaba.
Y nuestro mundo de hoy se compone de eso: de gritos, rebeldías, exigencias y más que todo: de confianza. ¿Será pues gran profanación preferir Martí a Casal?
Lunes de Revolución, 16 de junio de 1959
Por Luis Ruiz.
¿Casal… o Martí?
Virgilio Piñera
Como todo el mundo habla constantemente de nuestro brillante siglo XIX literario — que si el teatro, que si la poesía, que si la novela, que si el ensayo… — y como, al parecer, se esperan milagros de los escritores cubanos que a él pertenecieron (se ha llegado a pensar que en sus obras está el sésamo y ábrete de nuestra literatura por hacer; en realidad, no sé en qué basan sus argumentos), yo, por mi parte, no menos impresionado me he puesto a repensar el XIX.
Por cierto, no es la primera vez que lo hago. Hace algunos años tenía por costumbre «meterme» en la Biblioteca Nacional con objeto de empaparme de nuestro Gran Siglo. Parece que me mojé con exceso. Aunque la Avellaneda siempre tuvo la virtud de exasperarme (nunca pude tragar su famosa «perfección formal», y encima de eso, sus quejumbres), aunque para desesperación del señor Chacón y Calvo puse al desnudo a nuestra gran poetisa, con todo, el siglo XIX cubano me seguía pareciendo nuestro Gran Siglo. Pasados veinte años, adoración tan ciega ha empezado a recobrar la vista: es decir, continúo adorando a nuestro Gran Siglo, pero tengo muy abiertos los ojos sobre él.
Es así que nuestra generación, frente al XIX, lo miraba con nostalgia, y, por estimarlo plenamente logrado se miraba ella misma un tanto frustrada. Ignoro los pensamientos de los escritores cubanos del siglo pasado sobre el siglo XVIII cubano (por supuesto, dicho siglo no pasó nunca por Cuba), pero estamos autorizados a suponer que si los tuvieron también ellos pudieron haber llegado al convencimiento de su propia frustración. Lo peor que puede hacerse con un siglo literario es tomarlo como espejo: uno se mira en él, y como ocurre que la cara que allí se asoma está en proceso de formación, algo bien desagradable, contrahecho y confuso se refleja. O también, los siglos pasados sirven de pretexto o excusa para encubrir una impotencia de expresión momentánea: «¡Ah, Casal, qué gran lírico (y uno suspira), y Zenea, qué elegíaco insuperable…[»]. Después hay los arquetipos: Piñeiro es el crítico; Martí el orador; Villaverde el novelista; Casal el poeta… Esto es inobjetable, pero ciertos juicios, tomados como absolutos, resultan, a la postre, negativos. La ciega adoración, no deja lugar a la crítica; uno está siempre de rodillas, con la cabeza baja, y en tal postura se hace bien difícil manejar la espada del pensamiento. Ahora, que ya hemos enfilado la nave hacia nuestra plena integración nacional, me parece que es inaplazable la edición crítica (pero realmente crítica) de nuestros autores del siglo XIX. Con la sola excepción de José Antonio Portuondo (que se ha apoyado en el método dialéctico), prologuistas, ensayistas y demás se han empeñado en una crítica, que en el mejor de los casos no pasa de puramente impresionista, para no hablar de la de compromiso: estéril y abominable.
Va para cinco años que en mi artículo sobre Ballagas decía: “En cierta ocasión me contaba el escritor Charles Steinberger que nuestra historia era tan cercana, nuestros héroes tan recientes que el también crítico de esa historia y de esos héroes produciría de seguro irritación en sus lectores si se decidiera a decir toda la verdad». Cuando la garganta está hecha a la suavidad del anís resulta muy amargo el trago de aguardiente. Y aquí es oportuna la frase de Fidel: «No más curitas con mercuro cromo». Demos al César lo que es del César, pero al mismo tiempo descubramos sus enaneces, que de seguro las tiene.
Y como giramos continuamente en la órbita del XIX, no he podido evitar que el pensamiento se detenga en dos de las figuras literarias más apasionantes de dicho siglo: Casal y Martí. Mis pensamientos se centraron en la condición de poetas de ambos, y, sobre todo, si sería procedente bajar un tanto a Casal de su plinto y subir un poco más a Martí en el suyo. Esta operación (la palabra está de moda) levantará de seguro una ola de indignación. No me importa: las indignaciones me dejan helado —«Cómo! — dirán — ¿Bajar a Casal y subir a Martí?... «Si Casal es nuestro gran lírico, y, en cambio, Martí hizo poesía ocasionalmente»….
Tales afirmaciones descansan sobre una evidencia, pero si el pensamiento no puede rebasarlas, nos toparemos con la mixtificación. Casal puede seguir siendo nuestro gran lírico, y junto a eso sentir nosotros que su lectura nos deja un tanto fríos; igualmente, reconoceremos que Martí hizo poesía al margen de sus actividades políticas, que fue poeta a ratos perdidos, y sin embargo, su lectura resultarnos muy vivificante. A esto me refiero cuando hablo de bajar un tanto al uno y subir un poco al otro. Ni Casal amengua su gloria y Martí no rebasa los límites de la suya.
He releído a Casal y lo sigo sintiendo como un poeta que perteneciera al siglo en que le tocó vivir, con su pequeño mundo, con sus problemas personales, con su melancolía de buena ley y la gigantesca sombra de Baudelaire. Todo ello dio como resultado una poesía perdurable, que siempre leeremos sin fastidio y sin que nos vengan ganas de tirar el libro. Pero junto a eso, también la sentimos desligada del mundo en que nos ha tocado vivir, y algo más importante: no vemos, aparte de su valor estético, qué ayuda podría depararnos. Y es que a medida que nos vamos alejando de la vieja concepción burguesa del mundo (¡y cómo nos alejamos, y cuán velozmente!) no ya Casal sino hasta el mismo Baudelaire nos resultan inoperantes. En cambio, Martí, poeta de ocasión, en un sentido, menos poeta que Casal, nos resulta cercano, a tono con nuestra circunstancia; como, si un poco, sintiéramos que nosotros mismos hubiéramos firmado sus poemas. Acaso esto se deba a que la materia prima en Martí es lo revolucionario, presente siempre en cualquier manifestación de su intelecto. Casal se limitaba a llorar sobre las ruinas de un mundo ido para siempre; no son sus poemas otra cosa; por el contrario, Martí gritaba, exigía, se rebelaba.
Y nuestro mundo de hoy se compone de eso: de gritos, rebeldías, exigencias y más que todo: de confianza. ¿Será pues gran profanación preferir Martí a Casal?
Lunes de Revolución, 16 de junio de 1959
Por Luis Ruiz.
sábado, 21 de abril de 2012
Casos y cosas...
Allí está el sol invadiéndolo todo con su luminosidad. Y el cielo azul. Un día que dan ganas. Sobre todo cuando se reciven noticias de grandes amigos, de los que nunca debieron ausentarse de nuestras vidas. Un amigo muy, muy especial. Osvaldo Lugo. Asi empezó el día de hoy. Que maravilla!
Por Luis Ruiz.
viernes, 20 de abril de 2012
jueves, 19 de abril de 2012
Los versos de Nicolás Guillén se miran en el espejo del jazz cubano.
En EL PAÍS
http://elpais.com/cultura/2012/04/18/actualidad/1334776409_431238.htmlhttp://elpais.com/cultura/2012/04/18/actualidad/1334776409_431238.htmlhttp://elpais.com/cultura/2012/04/18/actualidad/1334776409_431238.html
miércoles, 18 de abril de 2012
martes, 17 de abril de 2012
lunes, 16 de abril de 2012
domingo, 15 de abril de 2012
El coleccionista que socializa el Arte.
Aqui en EL PAÍS
Hay historias que son tristes, muy tristes, pero que al mismo tiempo expresan una fuerza y un aliento que llegan a emocionar. Esta es una de ellas. El tema es bastante cercano, por los que han perecido en el camino a pesar de todo, y los que están involucrados en ello, luchando para sobrevivir al fantasma de la muerte.
Por Luis Ruiz.
Hay historias que son tristes, muy tristes, pero que al mismo tiempo expresan una fuerza y un aliento que llegan a emocionar. Esta es una de ellas. El tema es bastante cercano, por los que han perecido en el camino a pesar de todo, y los que están involucrados en ello, luchando para sobrevivir al fantasma de la muerte.
Por Luis Ruiz.
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