martes, 25 de mayo de 2010
La rueda

Todo está detenido allí, para que la rueda que avanza lo triture. No hay escapatoria. El desenlace es la muerte. Como mirar el cielo gris, y preguntarse: Dónde está la luz? O detenerse en esas dos palabras: no-persona. Que espanto! Y entre todos, la distancia. Espacio físico y espiritual. Buscando un sentido al momento que se escapa, a las imágenes y a las palabras. Qué opción sigue a esta de detenerse por tiempo indefinido, y esperar? Fué así que imaginé el paraiso? Este lugar inevitablemente transitorio se ensancha y se recoge, absorviéndome.
Por Luis Ruiz
lunes, 24 de mayo de 2010
Tony Ward
(Tomado del blog Bajo el signo de libra)
La foto es tan hermosa como erótica, pero sobre todo muy artística, y por eso me veo tentado a publicarla. Nada más hermoso que el cuerpo humano desnudo. Nada más excitante que refugiarse en ese territorio pletórico de deseo y placer. Nada más oportuno. La belleza es tentadora y diabólica, y como todo lo maligno ejerce una fuerza arrolladora que nos arrastra al pozo de la destrucción, pero aun asi nos perdemos gozozos en ese enmarañado sistema aniquilador.
Por Luis Ruiz
Carnaval de las Culturas, Berlin
Ayer Berlin celebró el característico Carnaval de las Culturas como cada año. Cada país estuvo representado a través de su música, trajes típicos, y por supuesto de su gente. Las calles del barrio de Kreuzberg se llenaron de un verdadero vendaval de personas de todos los estratos sociales y culturas para festejar ésta fiesta de verano, que además tuvo la particularidad de ser bendecida con un magnífico día soleado. Allí estuve por supuesto con un grupo de amigos celebrando.
Por Luis Ruiz
domingo, 23 de mayo de 2010
Cabeza de mujer
(Estudio)Acryl sobre lienzo-15x15
Cuando mi amiga Maria, que no conoce reparos a la hora de retratarse a sí misma, vió éste cuadro, se volvió hacia mí y me dijo: Esa soy yo, con la cabeza llena de mariposas. Por lo que el cuadro bien pudiera llamarse "Mujer con la cabeza llena de mariposas".
Por Luis Ruiz
sábado, 22 de mayo de 2010
Flores para espantar el mal
Hay sol bueno y ... Todos alegres de aquí para allá. Las terrazas llenas, ropa de verano, mañana será otro día.
"Vinos y más", el negocio de nuestra amiga Cary. Compramos jamón serrana y queso manchego. Nos sentamos afuera, junto a un gracioso cantero que ella plantado con rosas y demás. Rico espresso, tortilla española.
Mercado de la Winterfeldt Platz: ver y dejarse ver. Compramos flores. Conocido y amigos, todos a por lo mismo. Entre ellos un cubano. Nos cuenta:
Aeropuerto de Varadero. Control.
El guardia de turno: Por qué hay tantas visas en su pasaporte, por qué si usted vive en Alemania va tanto a los Estados Unidos ? Espere allí un momento.
Se aleja con el Pasaporte y el Pasaje. Luego regresa, no da explicaciones. Estampa en el Pasaporte un cuño indescifrable: La marca del Zorro. Imaginate el resto. Ahora el muchacho tiene miedo de lo que pueda pasar cuando decida volver a visitar a su madre.
Nos despedimos. Extraño sabor a lo mismo con lo mismo. Aunque deje de leer las noticias, allí están. Como fantasmas impredecibles persiguiendo al invicto.
Por Luis Ruiz
Santa Clara: Los travestis de El Mejunje sacan su espectáculo a la calle
Santa Clara: Los travestis de El Mejunje sacan su espectáculo a la calle
Ver video, Mariela Castro habla de "Libertad", y las mariposas revoloteando a su alrrededor, se lo creen? Pero, a qué se refiere? Yo, que me quedo loco con lo que oigo y veo, es que no entiendo nada. De qué va éste mundo?
Ver video, Mariela Castro habla de "Libertad", y las mariposas revoloteando a su alrrededor, se lo creen? Pero, a qué se refiere? Yo, que me quedo loco con lo que oigo y veo, es que no entiendo nada. De qué va éste mundo?
Despertar de sábado
Me levanto, voy al baño, orino, me aseo. Concluye el rito necesario. Lo que más disfruto al amanecer es el silencio. Ni siquiera desayuno; bebo un vaso (o dos) de agua, y luego un café con leche. Me netrego a la lectura. Soy rico; el tiempo me pertenece, ese es mi reino.
El fín de semana Ralf se mueve alrrededor mío como una mariposa inquieta en el jardín. Enciende la radio y allí se trunca todo. Luego viene, se sienta a mi lado, dice algo, hace preguntas, le inquieta mi silencio. Habla por teléfono. Necesita de los sonidos que yo detesto. Me alegra su presencia, pero me alegraría mucho más si no estuviera acompañada de sonidos, al menos el tiempo que necesito para despertar.
Por Luis Ruiz
El fín de semana Ralf se mueve alrrededor mío como una mariposa inquieta en el jardín. Enciende la radio y allí se trunca todo. Luego viene, se sienta a mi lado, dice algo, hace preguntas, le inquieta mi silencio. Habla por teléfono. Necesita de los sonidos que yo detesto. Me alegra su presencia, pero me alegraría mucho más si no estuviera acompañada de sonidos, al menos el tiempo que necesito para despertar.
Por Luis Ruiz
viernes, 21 de mayo de 2010
Festival de Teatro Camaguey 2010
El viernes 28 se iniciará el XIII Festival de Teatro Camaguey 2010. Se presentarán 21 obras: tres de Compañías invitadas y 18 concursantes. Plazas y Teatros serán la cede del evento, que se iniciará con un desfile desde la Avenida de los Martires y recorrerá varias calles del legendario Camaguey. Se entregarán premios y distinciones a artistas locales y otras figuras la escena nacional.
Por Luis Ruiz
jueves, 20 de mayo de 2010
miércoles, 19 de mayo de 2010
ESTE MUNDO NUESTRO
Voy de una habitación a la otra con un trago de ron con cola en la mano, observándolo todo, calibrando con la mirada cada detalle. Y hasta logro sentirme orgulloso (menudo sentimiento), pero es así. No puedo evitarlo.
Los muebles, esa lámpara diseñada por una artista polaca que a todos les gusta, el angelito acostado boca abajo con el culo grande empinado en una posición bastante lujuriosa, que te gustó y luego compramos, los espejos y candelabros que exceden todos los posibles, los cuadros que he pintado y que llenan las paredes, de lo que he dado en llamar: Mein Ego Galerie. En fín, que el mundo, nuestro mundo, no precisa de otro orden de cosas.
Cuando por alguna razón (porque soy un inconforme) me he quejado, no ha faltado quien pregunte: Y tú, de qué te quejas? Una pregunta abierta a muchas respuestas.
Por Luis Ruiz
martes, 18 de mayo de 2010
El Diablo
Es difícil precisar el alcance de los tentáculos del demonio. El poder de "Satanás", según palabras de mi tia, es incalculable, ejerce su fuerza incluso allí donde se piensa no puede llegar. Y lo mismo sobre el elefante de trompa larga y fuerza pesada, que sobre una pobre y débil hormiga.El diablo es malo, muy malo, no se fía ni de su sombra. Sabe que ha hecho mucho daño y llega incluso al paroxismo de temer de sí mismo. Pero incluso así tiene adictos, y de ellos se vale para sus embrujos. Claro, estos lame culos tienen vida limitada; o se cansan de servirles, o es el propio brujo quien los desaparece. Este truhan conoce que: " A quien hierro mata, a hierro muere", y no quiere correr riesgos.
Sabemos que el mal ejerce su fascinación sobre muchos humanos, y por eso se propaga, y justamente por eso tantos se prestan a servir al "mandril", aún a riesgo de sus propias vidas. Esto lo sabe muy bien el diablo, que es malo pero inteligente, muy inteligente. Se sirve de ésta fatal fascinación para lograr sus fechorías.
Pero, y si uno de estos discípulos aprende bien la lección, se endiabla y mata al diablo ?.
Por Luis Ruiz
lunes, 17 de mayo de 2010
Homenaje a las Damas de Blanco en Paris

Las dos estatuas frente a la Alcaldía de París serán vestidas de blanco, en un homenaje a Las Damas de Blanco. Se leerán poemas y se dirán discursos, informa desde su blog la escritora cubana, residente en París, Zoé Valdés. En la tribuna, junto a ella estarán entre otros personajes importantes, los cineastas Eduardo Manet y Ricardo Vega, la escritora Nadine Trintignant y el director de Reporteros sin fronteras. (Leer más en el blog de Zoé Valdés)También anuncia que se prepara una contramanifestación a éste homenaje, pero que se han tomado todas las medidas posibles.
Desde éste blog mi apoyo y solidaridad a Zoé y a todos los que allí estarán.
Por Luis Ruiz
Abilio Estévez presenta su última novela, "El bailarín ruso de Montecarlo"
El escritor cubano Abilio Estéves, residente en Barcelona, hace de su última novela un homenaje a la ciudad donde vive, y que según él le salvó la vida."Siento nostalgia de todo, hasta de lo que no conozco", dice, y añade: "Creo que la vida siempre es mejor donde no estoy".
"Mis personajes siempre están buscando otra realidad que, si no es la geográfica, es cultural". "Yo huyo, pero mis problemas, mis angustias y mis miedos van conmigo". "Para un cubano el triunfo se halla inevitablemente en otro lugar...", añade.
Abilio afirma: En Barcelona uno puede ser libre, y esa sensación no la tienes en la Habana". Además comenta: "Cuando uno vive en una isla muy cerrada, cree que la gente es muy diferente, y cuando uno sale al mundo ve que tenemos problemas parecidos, los mismos deseos y necesidades".
Según él: "El camino es hacia adelante, puede que un día eche a andar hacia Montecarlo y no pare hasta llegar a Bucarest".
Por Luis Ruiz
domingo, 16 de mayo de 2010
Primavera ?
Parece que el verano se ha olvidado de los necesitados de su abrazo. Este ha sido un invierno duro y largo. Según el calendario es tiempo de primavera, pero lo cierto es que, para un alma tan sensible como la mía es invierno. Trece grados de temperatura, sin sol y con lluvia no es precisamente algo para desear. Cuando me acerfdo a la ventana y miro hacia afuera se me quitan las ganas de todo. Me lleno de malos pensamientos que trato de espantar con una dosis de optimismo muy por debajo de los límites necesarios. Sin embargo me digo: soy optimista. Y no deja de ser cierto. Será cosa de esperar. Total, esperé tanto tiempo para ser libre; hasta que lo alcancé. Otros siguen esperando ese momento, y hay quien no tiene ya esperanzas.
Cuando hace un par de días mi hermano le escribió a un amigo mío: yo he perdido la alegría de vivir, se me partió el alma. Llegué a enfadarme con él por esa afirmación tan dramática. Más tarde comprendí a que se debía esa reacción mía. No me resisto a la idea de perder a la gente que quiero, y me llena de impotencia no poder hacer nada para devolverle a los otros la fé y la esperanza. Entonces me enfadé conmigo, por quejarme del frío y los grises insistentes delante de la ventana. Al menos yo...tengo lo que tenía que tener. El, ellos, no.
Pero como un aviso, una señal, al medio día salió el sol. Se despejó el cielo, el canto de los pájaros se hizo más vehemente. Los niños salieron al patio del edificio, sus voces llenaron de sonidos el espacio. Corren, patean una pelota: son felices. Esa, su alegría infantil, no logra contagiarme pero recompensa. Yo sigo involucrándome en un diálogo interior imparable, lleno de contradicciones.
Por Luis Ruiz
sábado, 15 de mayo de 2010
MUNDO-ARTE VIRTUAL
Barquito de papel
Ahora me divierto mucho haciendo estos dibujos con la computadora. Barquito de papel mi amigo fiel llevame a navegar por el ancho mar ... una canción infantil que no sólo me lleva a la infancia. Barco-mar: dos tópicos y dos símbolos. La isla rodeada de mar, esa frontera casi insalvable, visión peligrosa del isleño que se acerca a la orilla, mira a lo lejos queriendo alcanzar esa distancia y huir. Barco-mar-muerte: una simbiósis cargada de tragedia. También, se dice, en esas aguas (las que rodean la "isla") vive Cachita, dueña y protectora del litoral, y hay incluso quien la ha visto, sólo que muchos han muerto sin su protección. No sólo en la Habana, sino en toda la isla, todos los caminos conducen al mar. Casi todos súeñan con un barco, una mínima embarcación, y partir. Aquí (en la "isla) la relación hombre-barco-mar es muy especial. Y hasta un barquito de papel puede ser la solución.
Por Luis Ruiz
viernes, 14 de mayo de 2010
Historia de un trasvesti habanero
A propósito de una Jornada contra la homofobia en Cuba, a partir del 12 de Mayo. Del documental "Tacones cercanos" de Jessica Rodriguez.
A pesar de estos "intentos" por la aceptanza de la homosexualidad en la isla, los trasvestis y los homosexuales siguen siendo perseguidos, acosados, y castigados, y no precisamente por el pueblo común y corriente, sino por la policía, o sea, los representantes de ese mismo poder que dice luchar por los derechos de estos.
La propaganda mediática que el régimen hace de esta y otras tantas manifestaciones, no es más que el entarimado de una escenografía dispuesta para la puesta en escena, de una obra archiconocida (de puertas afuera), que haga creer en las buenas intenciones, en éste caso con los homosexuales.
De cualquier forma, aún éste carnaval mediático servirá para que los gays en la isla logren sus derechos, y puedan, como en los paises civilizados y democráticos, salir a la calle y expresarse como son, sin que las autoridades del país los persiga y denigre.
Desde éste blog envío un mensaje de solidaridad a todos los homosexuales de la isla, que por estos días celebran esa "Jornada".
Por Luis Ruiz
jueves, 13 de mayo de 2010
martes, 11 de mayo de 2010
lunes, 10 de mayo de 2010
domingo, 9 de mayo de 2010
AUTORRETRATO
Autorretrato
No sé si soy yo. Todo apunta a que sí. Creo que sí, que ese soy yo. Mi madre no está cerca para preguntarle. Tampóco mi padre. Mi madre está lejos, mi padre murió. Todos están lejos. Yo también. Aquí, a miles de kilómetros de los míos; mar de por medio. Y ya se sabe que el mar es una frontera peligrosa, al menos para quienes no son marineros o disponen de una embarcación mínima, segura, para alejarse de la orilla. El mar es la frontera de esa isla, muchos han muerto tratando de cruzarla.
Sólo una foto de cuando era niño, y sí, se me parece, o al menos así me veo a mí mismo. No ahora, claro. El tiempo...los años pasan... Ah, el tiempo!.
Por Luis Ruiz
sábado, 8 de mayo de 2010
Lecturas de sábado
Leyendo el Babelia: Se refiere a sus novelas como pequeñas maletas en las que aspira a meter un mundo. "Si no doblas bien las cosas, no cierran". Asi comienza un artículo titulado "El recuerdo nos lleva al futuro", por Andrea Aguilar.
No ha salido el sol, pero la luz entra suficiente por los cristales de la ventana, envolviéndome, reflejándose en la pantalla del Laptop. Bebo un café, y sobre un pequeño plato me espera un huevo duro; mi desayuno. No necesito más para comenzar el día.
Leo, y me apodero de esas frases y palabras que llaman mi atención, las transcribo, les busco nuevos significados, las hago mías, en el sentido de perderme y encontrarme en ellas. Porque de eso se trata, de uno o varios mundos contenidos en ese espacio que es el liobro y su historia. La lectura es mi tabla de salvación. Dejo de ser yo para convertirme en ... Aunque después vuelva a ese estado natural y primigenio donde habito y que me devuelve a mi verdadera naturaleza inconformista.
Más adelante, en una entrevista a la escritora canadiense (que no conocía) Anne Michaels, leo:
P. El exilio definitivo.
R. Sí, hoy en día miles de personas no viven en el lugar donde nacieron, han sido desplazadas por motivos económicos, por guerras o desastres naturales. Es algo tan común que casi resulta banal señalarlo.
Allí donde la entrevistada dice "desplazadas", yo diría "obligadas", y a lo de "banal" yo agragaría por ejemplo: "trágico".
La frase "exilio definitivo" me atrapa entre sus garras de ave de rapiña condenándome, así como las consecuencias de ese desgarramiento físico y espiritual y cultural que convierte el exilio en algo más que banal, en TREMENDO.
Por Luis Ruiz
viernes, 7 de mayo de 2010
Qué cosa es nacer hoy en Cuba...
(Escrito por un jóven en Cuba)
Nací en Cuba pero un extranjero tiene más derechos que yo.
Soy libre pero no puedo hablar lo que pienso ni decir lo que sueño.
Vivo en una democracia pero en mi vida sólo he visto un partido, un sólo punto de vista, un sólo gobernante.
Puedo votar en elecciones pero solamente se presenta un candidato.
Mi educación fué gratis pero tuve que trabajar voluntario en las escuelas del campo para que no me botaran de las escuelas gratuitas.
Mi educación fué gratis pero no pude escoger lo que quería estudiar.
Tengo un título universitario pero trabajo en un paladar, que oficialmente no existe ni se puede anunciar porque lo cierran.
Oficialmente no hay nada debido al bloqueo norteamericano, pero para los extranjeros el bloqueo no existe.
Mi mamá me decía que en los gobiernos de antes, cuando no había que comer, se comía harina...qué cosa es harina?
Mi cuidado médico es gratis pero en el dispensario no hay medicinas y el médico que nos toca en el barrio está muy ocupado manejando un taxi y la enfermera resuelve como jinetera y como está despierta toda la noche, no se le puede molestar por el día.
Tengo un ventilador pero aveces no hay corriente eléctrica.
Me gusta bañarme pero no siempre hay agua en mi barrio.
Cuando tengo cepillo para los dientes no hay pasta. Cuando tengo pasta no tengo cepillo.
Tengo lápiz pero no tengo papel. Cuando tengo lápiz y papel me recuerdo que no se puede escribir lo que se piensa.
Dicen que la vida se vive una sóla vez; se ve que el que escribió eso no estaba en Cuba. Aquí la vida no se vive si no que se observa.
Por Luis Ruiz
Nací en Cuba pero un extranjero tiene más derechos que yo.
Soy libre pero no puedo hablar lo que pienso ni decir lo que sueño.
Vivo en una democracia pero en mi vida sólo he visto un partido, un sólo punto de vista, un sólo gobernante.
Puedo votar en elecciones pero solamente se presenta un candidato.
Mi educación fué gratis pero tuve que trabajar voluntario en las escuelas del campo para que no me botaran de las escuelas gratuitas.
Mi educación fué gratis pero no pude escoger lo que quería estudiar.
Tengo un título universitario pero trabajo en un paladar, que oficialmente no existe ni se puede anunciar porque lo cierran.
Oficialmente no hay nada debido al bloqueo norteamericano, pero para los extranjeros el bloqueo no existe.
Mi mamá me decía que en los gobiernos de antes, cuando no había que comer, se comía harina...qué cosa es harina?
Mi cuidado médico es gratis pero en el dispensario no hay medicinas y el médico que nos toca en el barrio está muy ocupado manejando un taxi y la enfermera resuelve como jinetera y como está despierta toda la noche, no se le puede molestar por el día.
Tengo un ventilador pero aveces no hay corriente eléctrica.
Me gusta bañarme pero no siempre hay agua en mi barrio.
Cuando tengo cepillo para los dientes no hay pasta. Cuando tengo pasta no tengo cepillo.
Tengo lápiz pero no tengo papel. Cuando tengo lápiz y papel me recuerdo que no se puede escribir lo que se piensa.
Dicen que la vida se vive una sóla vez; se ve que el que escribió eso no estaba en Cuba. Aquí la vida no se vive si no que se observa.
Por Luis Ruiz
jueves, 6 de mayo de 2010
Cabaret "Caribe", Camaguey
El Cabaret "Caribe", en Camaguey, durante una época fué una de las mayores atracciones de nuestra vida juvenil y bastante desenfrenada por cierto. Muchos recuerdos guardo de ese lugar y esa época. Para nosotros, entonces, era lo máximo. Allí teníamos mesa asegurada (el encargado de las reservaciones se aseguraba una considerable propina que le dabamos por la reservación). Sobre todo los fines de semana, el que quería pasar una noche en el Cabaret, tenía que llegar de madrugada y hacer la cola y ser de los primeros, o conocer a alguien que, propina mediante, le garantizara una mesa, lo cual no era fácil.
Nosotros constituíamos un nutrido grupo de asiduos, además amigos de cantantes y bailarines del show, así que un par de mesas nos pertenecían por herencia. Allí, escondidos, para ganarse unos pesos de más que les permitiera vivir un poco mejor, Chavez y Daniel (Coreógrafo y bailarín del Ballet de Camaguey), formaban parte del show. Fernando Alonso no podía enterarse, pués, cómo era posible que dos integrantes de la Compañía clásica se rebajaran tanto, al punto de integrar el show de un Cabaret de provincias ?. Recuerdo que por esos días, Maria Antonieta, que era bailarina, comenzaba su carrera de cantante. En el Caribe escuché también por primera vez en vivo a Meme Solís.
Cuando abandonabamos el local, muy entrada la madrugada, continuabamos la fiesta sentados en los bancos del Casino Campestre, ocultos entre las sombras, hasta que nos sorprendía la mañana. O en uno de los portales de la Avenida de la Caridad, conversando, filosofando, robando besos prohibidos a las noches Camagueyanas. Ebrios de música, alcohol, o cualquier otra sustancia que nos sustrajera de la realidad que nos obligaba a vivir con dos caras. Desde luego, eramos jóvenes y soñadores, y creíamos en el futuro.
Por Luis Ruiz
miércoles, 5 de mayo de 2010
Pepe Franco en Nkisi Project, Miami

Con Pepe trabajamos en la elaboración del telón de fondo de la escenógrafía que él creó para una obra del grupo Danza Abierta, Coreografía de Marianela Boán, que también incluía dos sillas. Recuerdo que pintamos los telones en uno de los salones de Danza Nacional, donde ensayabamos en ese momento. Fué un trabajo de grupo, monitoreado por Pepe, agradable y muy interesante. Esta foto en blanco y negro se corresponde, según mi memoria, casi exactamente con ese telón. En todo caso es representativo de lo que hacía Pepe Franco en ese momento; antes no utilizaba tantos colores.
Es curioso como hay imágenes que quedan grabadas en nuestra memoria, y no sabemos explicar por qué. Recuerdo, un día en casa de Pepe, en una pared junto al balcón de la sala de su casa, que fijé la mirada en un cuadro suyo: fondo amarillo y manchas negras, al estilo de esa obra en blanco y negro.
Por Luis Ruiz
martes, 4 de mayo de 2010
La piedra
Por Luis Ruiz
lunes, 3 de mayo de 2010
domingo, 2 de mayo de 2010
El Ejército convoca a la reserva para organizar actos de repudio
El Ejército convoca a la reserva para organizar actos de repudio
Leer aqui. El gobierno de la isla está dispuesto a todo para refrenar los actos de la disidencia. Podemos esperar muchas más acciones violentas. Este tipo de juramento es algo así como los acuerdos de una "Secta" sin escrúpulos, dispuesta a matar si es necesario.
Leer aqui. El gobierno de la isla está dispuesto a todo para refrenar los actos de la disidencia. Podemos esperar muchas más acciones violentas. Este tipo de juramento es algo así como los acuerdos de una "Secta" sin escrúpulos, dispuesta a matar si es necesario.
La carne azada huele
Aunque parezca decadente no lo es. Todo lo contrario, es un símbolo de lo que significa vivir en un país libre donde puedes decidir por ti mismo que hacer un día 1ro de Mayo. El día del trabajador, los trabajadores merecen solazarse, o sea: disfrutar, descansar, divertirse.
En Berlín, tanto los de la derecha como los de la izquierda, escogen éste día, no para protestar o reclamar derechos laborales, sino para destruir. Está instituído (al menos para ellos) que es un día de violencia. Queman autos, destruyen negocios, lanzan piedras y botellas de cristal, golpean. Es necesario movilizar miles de policias de fuerzas especiales para controlar los altercados organizados en algunos puntos de la ciudad. Los más precavidos deciden quedarse en casa, alejados de esas zonas vandálicas.
En Cuba los trabajadores salen a apoyar al régimen que le niega la posibilidad de reclamar sus derechos; mejoras salariales, optimas condiciones de trabajo, mejor sistema sanitario, etc etc etc ... El 1ro de Mayo en la isla (como en tantas otras fechas singulares) el gobierno arma el circo costumbrista-mediático de siempre, la corte se sienta en el podio, y los bufones (el pueblo trabajador) asiste disciplinadamente a reirles la gracia. O sea, que contrariamente a lo que sucede, parece que en Cuba no sucediera nada.
Así las cosas, uno se hace un sinfín de preguntas, a las que obviamente no encuentra respuestas. Quien le pone el cascabel al gato?.
Nosotros decidimos ayer reunirnos pacificamente en casa de nuestros queridos amigos Redy y Bernd, a celebrar "que tenemos lo que teníamos que tener". Hicimos un grill. Bebimos y comimos como dios manda (que para eso trabajamos y ganamos nuestro dinero honrradamente sin que nadie nos diga lo que debemos hacer con él). Nuestros amigos, que son unos anfitriones maravillosos, nos hicieron pasar un día hermosísimo.
Viva el Primero de Mayo!
Por Luis Ruiz
viernes, 30 de abril de 2010
DERROCHÓN Y MAL PAGADOR
El Marx del que nadie habla. Apuntes biográficos.
Por Fernando Díaz Villanueva
El padre del socialismo, el hombre que dedicó su vida a liberar a la clase trabajadora de sus cadenas, el abnegado filósofo y economista, autor del ensayo que más ha influido en la historia de la humanidad, nunca tuvo un empleo. Nunca.
Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.
Tras el celebre retrato que John Mayall le hizo en Londres allá por 1875, algo se atisba: muestra un hombre con barba muy poblada pero anárquica, medio negra medio cana, que sube por los lados de la cara, tapando las orejas, hasta llegar al pelo, con el que se funde en un amasijo greñoso y descuidado.
Aunque lleva una levita limpia bajo la que esconde la mano, el retratado no parece un sabio, sino un mendigo al que algún alma caritativa, por alguna razón difícil de explicar, ha decidido inmortalizar. Y no, la suya no fué una pose contestataria precursora del perroflautismo contemporáneo: eso de ir hecho un guarro para hacer méritos revolucionarios no se puso de moda hasta 1968; Marx era tal cual: tenía auténtica fobia al aseo personal.
Tanta, que terminaron por salirle purulentos furúnculos por todo el cuerpo: en la cara, en la espalda, en el trasero y hasta en el pene. Se quejaba de ello amargamente en sus cartas, y esperaba-escribió por las mismas fechas en que andaba componiendo la primera parte de El Capital...con el trasero hecho cisco-que la burguesía, mientras existiera, tuviera "motivos" para recordar sus furúnculos.
Su escaso apego por el aseo se juntaba con su desmesurada aficción a la bebida, el tabaco y la vida nocturna. Pasaba las noches en vela discutiendo con unos y con otros para luego, ya de amanecida, recostarse sobre un sofá y dormitar todo el día.
Luego, si estaba de buenas se metía en la biblioteca, donde consultaba libros y periódicos para ir apuntalando la tésis...que ya traía fabricada de casa. Con un estilo de vida semejante, lo último que podía hacer era ganarse el pan honrradamente.
La pregunta que asalta al curioso es cómo él, un simple filósofo alemán exiliado en Londres sin más patrimonio que su pluma y con una familia que mantener, pudo vivir así tantos años. Simple: pidiendo prestado y procurando, a la vez, no atender los vencimientos de pago. Gracias al inmenso archivo epistolar que se conserva, y que ha sido estudiado en infinidad de ocaciones, se calcula que Marx disfrutó de una renta media de unas 200 libras anuales, es decir, tres o cuatro veces lo que ganaban los obreros ingleses, a la sazón los mejor pagados del mundo. Traducido a las circunstancias de nuestro tiempo y lugar, estaríamos hablando de 80 ó 90.000 euros brutos al año. Y todo por no hacer casi nada.
Jamás hubo de enfrentarse al mercado y satisfacer las necesidades de otros mediante el trabajo, que es lo que exige el sistema capitalista. Explotación? Nada: esa es una vaina que aireó Marx tras birlar la idea a Jean-Pierre Proudhon y a Johann Rodbertus. Este último le acusó de plagio, y Engels hubo de acudir en socorro de su amo.
Con éxito: de Marx se sabe mucho y del infelíz de Rodbertus, nada. Su primera fuente de ingresos fué su propia familia, que vivía holgadamente en la ciudad alemana de Tréveris. El padre, Herschel, un competente abogado judío, se había convertido al protestantismo para prosperar en la vida e integrarse en la sociedad prusiana.
La madre, Henrietta Pressburg, era holandesa, hija de un rabino y buena paridora de 8 vástagos, a los que no les faltó de nada. Por esa razón el jóven Karl pudo estudiar en la universidad y convertirse luego en el perfecto ejemplar de revolucionario de salón. Nunca visitó una fábrica, un taller, ni siquiera una imprenta.
En una ocación su amigo Engels, magnate del textil con intereses mercantiles en Inglaterra, le invitó a visitar un telar de algodón, pero él, hecho a las comodidades de la ciudad y a pasar la tarde en la taberna, declinó la invitación. Parece mentira, pero es así: el emancipador del proletariado muy pocas veces vió a un proletario con sus propios ojos.
Durante años, hasta bien entrado en la edad adulta, vivió de sus padres. Recivía un estipendio periódico, que reclamaba ofuscado por carta si no le llegaba a tiempo.
Al morir su padre, en 1838, tomó su parte de la herencia-la respetable cantidad de 6.000 francos de oro-y se la gastó íntegra. Lo mismo haría al fallecer Henrietta, aunque ahí tuvo que conformarse con menos, ya que había ido pidiendo anticipos a la parentela holandesa.
Finiquitada la ubre paterna, y ya de romería política por Europa, se especializó en desvalijar a los amigos y a los militantes con que iba topando por los clubes de exiliados alemanes, de donde procuraba no salir sino lo imprescindible, no fuese a ser que tuviera que aprender un nuevo idioma o integrarse en un país distinto al suyo.
Por lo general, lo que pedía no lo devolvía. Buscaba las excusas más insospechadas para escaquearse; algunas de ellas ciertas, como el argumento de la numerosa prole que trajo al mundo junto a su esposa, Jenny von Westphalen. Económicamente hablando, Jenny tampoco era manca. Hija de un barón prusiano-de ahí el von del apellido-, recivió una generosa dote al casarse y, luego, continuos préstamos de su familia.
Pero los Westphalen se iban muriendo, y la fuente, consecuentemente, secándose...Cuando en casa no había ni para comer ni forma de recurrir a los prestamistas de confianza, los Marx recurrían al mercado crediticio ordinario, es decir, al usurero de la esquina, que siempre han existido porque siempre ha habido manirrotos como el autor de El Capital.
Pero incluso los auténticos prefesionales del riesgo evitaban al matrimonio en los peores momentos de éste. En 1850, el casero les puso en la calle con cuatro niños y todos los muebles, que tuvieron que empeñar para liquidar las cuentas de la carnicería y la panadería. Entonces se acogieron a la beneficiencia. Su pequeño hijo Guido murió aquel invierno de frío siendo un bebé.
A pesar de los contratiempos, Marx no tenía intención de cambiar. "Lleva una vida de intelectual bohemio-se lee un informe redactado por aquellos días por la policía prusiana, que le seguía los pasos-.
Pocas veces se lava, se acicala o se cambia de ropa, y a menudo está borracho. No tiene una hora estipulada para irse a la cama o levantarse por la mañana. A menudo se pasa la noche en vela y al mediodía se tumba en el sofá con la ropa puesta, donde duerme hasta la tarde.
Cuando entras en la habitación de Marx, el humo y las emanaciones del tabaco hacen llorar los ojos...Todo está sucio y cubierto de polvo, y sentarse se convierte en una tarea peligrosa. Un ajoya de hombre.
A Marx le salvó su amistad con el ricacho Engels, al que sangró a modo. Durante cuarenta años, el multimillonario del textil estuvo dando dinero a Marx, al principio como apoyo para que se dedicase a escribir libros y luego, a partir de 1869, ya de modo formal: le hizo beneficiario de una asignación vitalicia.
Teniendo en cuenta que, por aquellas mismas fechas, Engels se había retirado del negocio, asegurándose antes una buena pensión de jubilación, su amigo Marx se convirtió en el rentista de un rentista.
Las dos mentes más preclaras del socialismo, los padres de El Capital, fueron unos rematados rentistas, figura que sólo fué posible en el siglo XIX gracias a la extraordinaria prosperidad que había forjado el capitalismo.
Una paradoja y una verdad ligeramente incómoda...que no todos están dispuestos a reconocer.
LIBERTAD DIGITAL.
Por Luis Ruiz
Por Fernando Díaz Villanueva
El padre del socialismo, el hombre que dedicó su vida a liberar a la clase trabajadora de sus cadenas, el abnegado filósofo y economista, autor del ensayo que más ha influido en la historia de la humanidad, nunca tuvo un empleo. Nunca.
Karl Marx, rebautizado Carlos en España por no se sabe bien qué razones, se pasó la vida pidiendo dinero prestado para no devolverlo jamás. Fue el arquetipo elevado al cubo de lo que él denunciaba: un vago, un caradura, un ser irascible, egoísta y desalmado que vivió, literalmente, a costa de los que le rodearon durante sus 64 años de vida.
Tras el celebre retrato que John Mayall le hizo en Londres allá por 1875, algo se atisba: muestra un hombre con barba muy poblada pero anárquica, medio negra medio cana, que sube por los lados de la cara, tapando las orejas, hasta llegar al pelo, con el que se funde en un amasijo greñoso y descuidado.
Aunque lleva una levita limpia bajo la que esconde la mano, el retratado no parece un sabio, sino un mendigo al que algún alma caritativa, por alguna razón difícil de explicar, ha decidido inmortalizar. Y no, la suya no fué una pose contestataria precursora del perroflautismo contemporáneo: eso de ir hecho un guarro para hacer méritos revolucionarios no se puso de moda hasta 1968; Marx era tal cual: tenía auténtica fobia al aseo personal.
Tanta, que terminaron por salirle purulentos furúnculos por todo el cuerpo: en la cara, en la espalda, en el trasero y hasta en el pene. Se quejaba de ello amargamente en sus cartas, y esperaba-escribió por las mismas fechas en que andaba componiendo la primera parte de El Capital...con el trasero hecho cisco-que la burguesía, mientras existiera, tuviera "motivos" para recordar sus furúnculos.
Su escaso apego por el aseo se juntaba con su desmesurada aficción a la bebida, el tabaco y la vida nocturna. Pasaba las noches en vela discutiendo con unos y con otros para luego, ya de amanecida, recostarse sobre un sofá y dormitar todo el día.
Luego, si estaba de buenas se metía en la biblioteca, donde consultaba libros y periódicos para ir apuntalando la tésis...que ya traía fabricada de casa. Con un estilo de vida semejante, lo último que podía hacer era ganarse el pan honrradamente.
La pregunta que asalta al curioso es cómo él, un simple filósofo alemán exiliado en Londres sin más patrimonio que su pluma y con una familia que mantener, pudo vivir así tantos años. Simple: pidiendo prestado y procurando, a la vez, no atender los vencimientos de pago. Gracias al inmenso archivo epistolar que se conserva, y que ha sido estudiado en infinidad de ocaciones, se calcula que Marx disfrutó de una renta media de unas 200 libras anuales, es decir, tres o cuatro veces lo que ganaban los obreros ingleses, a la sazón los mejor pagados del mundo. Traducido a las circunstancias de nuestro tiempo y lugar, estaríamos hablando de 80 ó 90.000 euros brutos al año. Y todo por no hacer casi nada.
Jamás hubo de enfrentarse al mercado y satisfacer las necesidades de otros mediante el trabajo, que es lo que exige el sistema capitalista. Explotación? Nada: esa es una vaina que aireó Marx tras birlar la idea a Jean-Pierre Proudhon y a Johann Rodbertus. Este último le acusó de plagio, y Engels hubo de acudir en socorro de su amo.
Con éxito: de Marx se sabe mucho y del infelíz de Rodbertus, nada. Su primera fuente de ingresos fué su propia familia, que vivía holgadamente en la ciudad alemana de Tréveris. El padre, Herschel, un competente abogado judío, se había convertido al protestantismo para prosperar en la vida e integrarse en la sociedad prusiana.
La madre, Henrietta Pressburg, era holandesa, hija de un rabino y buena paridora de 8 vástagos, a los que no les faltó de nada. Por esa razón el jóven Karl pudo estudiar en la universidad y convertirse luego en el perfecto ejemplar de revolucionario de salón. Nunca visitó una fábrica, un taller, ni siquiera una imprenta.
En una ocación su amigo Engels, magnate del textil con intereses mercantiles en Inglaterra, le invitó a visitar un telar de algodón, pero él, hecho a las comodidades de la ciudad y a pasar la tarde en la taberna, declinó la invitación. Parece mentira, pero es así: el emancipador del proletariado muy pocas veces vió a un proletario con sus propios ojos.
Durante años, hasta bien entrado en la edad adulta, vivió de sus padres. Recivía un estipendio periódico, que reclamaba ofuscado por carta si no le llegaba a tiempo.
Al morir su padre, en 1838, tomó su parte de la herencia-la respetable cantidad de 6.000 francos de oro-y se la gastó íntegra. Lo mismo haría al fallecer Henrietta, aunque ahí tuvo que conformarse con menos, ya que había ido pidiendo anticipos a la parentela holandesa.
Finiquitada la ubre paterna, y ya de romería política por Europa, se especializó en desvalijar a los amigos y a los militantes con que iba topando por los clubes de exiliados alemanes, de donde procuraba no salir sino lo imprescindible, no fuese a ser que tuviera que aprender un nuevo idioma o integrarse en un país distinto al suyo.
Por lo general, lo que pedía no lo devolvía. Buscaba las excusas más insospechadas para escaquearse; algunas de ellas ciertas, como el argumento de la numerosa prole que trajo al mundo junto a su esposa, Jenny von Westphalen. Económicamente hablando, Jenny tampoco era manca. Hija de un barón prusiano-de ahí el von del apellido-, recivió una generosa dote al casarse y, luego, continuos préstamos de su familia.
Pero los Westphalen se iban muriendo, y la fuente, consecuentemente, secándose...Cuando en casa no había ni para comer ni forma de recurrir a los prestamistas de confianza, los Marx recurrían al mercado crediticio ordinario, es decir, al usurero de la esquina, que siempre han existido porque siempre ha habido manirrotos como el autor de El Capital.
Pero incluso los auténticos prefesionales del riesgo evitaban al matrimonio en los peores momentos de éste. En 1850, el casero les puso en la calle con cuatro niños y todos los muebles, que tuvieron que empeñar para liquidar las cuentas de la carnicería y la panadería. Entonces se acogieron a la beneficiencia. Su pequeño hijo Guido murió aquel invierno de frío siendo un bebé.
A pesar de los contratiempos, Marx no tenía intención de cambiar. "Lleva una vida de intelectual bohemio-se lee un informe redactado por aquellos días por la policía prusiana, que le seguía los pasos-.
Pocas veces se lava, se acicala o se cambia de ropa, y a menudo está borracho. No tiene una hora estipulada para irse a la cama o levantarse por la mañana. A menudo se pasa la noche en vela y al mediodía se tumba en el sofá con la ropa puesta, donde duerme hasta la tarde.
Cuando entras en la habitación de Marx, el humo y las emanaciones del tabaco hacen llorar los ojos...Todo está sucio y cubierto de polvo, y sentarse se convierte en una tarea peligrosa. Un ajoya de hombre.
A Marx le salvó su amistad con el ricacho Engels, al que sangró a modo. Durante cuarenta años, el multimillonario del textil estuvo dando dinero a Marx, al principio como apoyo para que se dedicase a escribir libros y luego, a partir de 1869, ya de modo formal: le hizo beneficiario de una asignación vitalicia.
Teniendo en cuenta que, por aquellas mismas fechas, Engels se había retirado del negocio, asegurándose antes una buena pensión de jubilación, su amigo Marx se convirtió en el rentista de un rentista.
Las dos mentes más preclaras del socialismo, los padres de El Capital, fueron unos rematados rentistas, figura que sólo fué posible en el siglo XIX gracias a la extraordinaria prosperidad que había forjado el capitalismo.
Una paradoja y una verdad ligeramente incómoda...que no todos están dispuestos a reconocer.
LIBERTAD DIGITAL.
Por Luis Ruiz
Beny More- Vertientes Camaguey
Beny More era el cantante preferido de mi padre. Desde pequeño escuchaba sus canciones, que mi padre hacía sonar en un tocadiscos, un aparato enorme del que se sentía orgulloso, y que había construido junto con su hermano, que a su vez se preciaba de ser un experto con estos asuntos de la técnica.
Mi padre era un hombre extremadamente callado e introvertido, pero cuando escuchaba la música del Beny no se podía contener, recobraba un espíritu fiestero desconocido en él, y sacaba a bailar a mi madre que siempre lo seguía. Mi madre era de las mujeres que sustentaban la teoría de que las esposas deben siempre seguir a sus maridos, sino ellos buscan por allí lo que no encuentran en casa.
Debajo del plato automático del tocadiscos, bien organizados estaban los discos del Beny. Antes de colocarlos debajo de la aguja que los haría sonar, mi padre limpiaba la superficie de vinil con una pieza de gamusa con mucho cuidado. Entonces se sentaba en uno de los balances en la sala, se servía un trago de ron, subía el volumen, y a gozar. Esto sucedía preferentemente los fines de semana o días de fiesta.
No creo haber visto a mi padre disfrutar con otro tipo de música u otro interprete que no fuera Beny More. Era su dios y su inspiración.
Por Luis Ruiz
miércoles, 28 de abril de 2010
lunes, 26 de abril de 2010
Como un fauno...
Como un fauno,
casi hoja o piedra o aire,
hasta que sentí su contacto
y lo hice mío.
Por Luis Ruiz
domingo, 25 de abril de 2010
Boicot a la Dra Hilda Molina en la presentación de su libro en Argentina
Es obvio, el gobierno de la isla está tan excitado y acorralado que hasta en el extranjero moviliza sus contactos secretos para atacar a los disidentes. Se dice (lo cual no es secreto ni excepción) que entre los asistentes estaban los de la Embajada Cubana, que contrariamente a los Señores Embajadores de otros países cultos y civilizados, que son personas de otro nivel cultural y social, los cubanos son parte de esa comparsa arrabalera y vulgar, sin cultura y escasos de valores civiles.
Por Luis Ruiz
Foto-Paisaje
Siempre me ha gustado mirar a través de las ventanas, puedo permanecer largo rato observando todo lo que veo más allá de donde me encuentro. Es como descubrir los secretos del mundo que me rodea y que de otra forma no me serían revelados. Recuerdo que siempre fué así, y luego muchas de esas imágenes me han acompañado a lo largo de mi vida, devolviendome los escenarios que formaron parte de mi entorno. Hasta lo más insulso despierta mi interés, porque el hecho de estar allí, en el espacio óptico que me ofrece la ventana, le devuelve una relevancia especial.
Por Luis Ruiz
sábado, 24 de abril de 2010
Reinaldo Arenas
Encontré éste video y lo pongo como un simple homenaje a Reinaldo Arenas.
Así es, cada día una nueva motivación y un nuevo descubrimiento; el continuo despertar. Cada día un nuevo reto para vencer el fantasma que quiere arrinconarnos contra la pared y aplastarnos.
Muchos cubanos hemos experimentado esa sensación de no pertenecer a ningúna parte, de no tener identidad: La no existencia. Yo personalmente lo viví en carne propia durante muchos años, algún día contaré esa historia.
Pero, qué hay de raro en eso, si en la isla tampóco eramos nosotros mismos, sino una imágen de la imágen, una copia borrosa, distorsionada, de nosotros mismos.
Eso ya pasó, ahora tengo finalmente una identidad, he recobrado mi nombre. Nadie tocará a la puerta una mañana fría de invierno acusándome de ilegal. Ni me conducirán a una celda fría y luego a una cárcel para extranjeros con miedo a ser deportado de vuelta al horror. Ahora soy libre y no tengo miedo.
(Continuará)
Por Luis Ruiz
Un fantasma ronda las esquinas
La muerte es un fantasma que ronda las esquinas,
furtiva, como un gusano que lentamente
devora las zonas más apetitosas del cuerpo.
La muerte anuncia su llegada,
sin escrúpulos, jactanciosa y vengativa.
Una gota del semen virulento
decide romper el hechizo.
El amante ha sido traicionado
en un acto perverso de venganza.
Por Luis Ruiz
viernes, 23 de abril de 2010
jueves, 22 de abril de 2010
Ayer se casaron Ilona y Manuela, Ralf fué uno de los testigos. La ceremonia fué sencilla e íntima. En el mismo salón nos casamos Ralf y Yo hace nueve años. Banda Nupcial a la salida de Rathaus Schöneberg, interpretada por un acordionista cuando todos descendíamos las escaleras. Luego celebramos todos en un Restaurant. Felicidades a nuestras amigas.
Por Luis Ruiz
miércoles, 21 de abril de 2010
Dos señoras
Escucho voces. Voy hacia la ventana y miro a través de los cristales. Abajo, en el patio, sentados al sol, dos señoras muy mayores conversan. Llevan pañuelos anudados a la cabeza, visten de una forma peculiar. Es obvio que no son alemanas. Turcas, Albanas? Las conozco, las he visto otras veces. Cada día se pasean de un lado al otro, con pasos cortos, lentamente, sin importarles el tiempo, por el patio del edificio. Nunca las he visto traspasar la puerta que conduce a la calle. Las imagino encerradas entre las rejas de un destino, que a esa altura de sus vidas, las ha condenado la vida.
Hablan en su idioma. Seguramente hablarán de recetas de cocina, del tiempo, los nietos, la familia. Pero sobre todo del pasado. De su tierra y sus costumbres. Y de un posible regreso.
Por Luis Ruiz
martes, 20 de abril de 2010
lunes, 19 de abril de 2010
Cuidado con los recuerdos
Cuidado con los recuerdos
(Paulo Coelho)
Llego a Madrid a las ocho de la mañana. Me voy a quedar apenas unas horas, no tiene sentido telefonear a los amigos o arreglar algún encuentro. Resuelvo caminar sólo por los lugares que me gustan y termino fumando un cigarrillo en un banco del parque Retiro.
-Usted parece que no está aquí-me dijo un anciano, sentándose a mi lado.
-Estoy aquí-respondo-Sólo que doce años atrás, en 1986. Sentado en éste mismo banco con un amigo pintor, Anastasio Ranchal. Los dos estamos mirando a mi mujer, Christina, que bebió más de la cuenta y hace como que baila flamenco.
-Aproveche-dijo el anciano-Pero no se olvide de que el recuerdo es como la sal: en la cantidad adecuada le da sabor a la comida; pero si exagera, estropea el alimento. Quien vive demasiado en el pasado, gasta su presente en recordar.
Represión continuada a Damas de Blanco
El gobierno de la isla está desesperado. Las turbas castristas cercan a Las Damas de Blanco para impedirles su marcha pacífica por la ciudad.
BERLIN HOY
domingo, 18 de abril de 2010
Almuerzo dominical en casa de nuestro amigo Rafael
(Rafa orgulloso, presentando los deliciosos Canapés de entrada con los que fuímo haciendo boca y que acompañamos con cerveza fría)
Ayer, de regreso a casa, quise dejar constancia de la tarde maravillosa que pasamos en casa de nuestro amigo Rafael, que ya nos tiene acostumbrados (o malcriados) a sus sorpresas culinarias. Alguien entendió (a causa de un comentario que había agregado al post), que no debe mezclarse comida con política. Tal vez tenga razón (al que le tocó le tocó), y tuve que retirar "ipsofacto" la entrada. Hago lo que puedo, pensando egoistamente puedo decir, que no seré yo quien libere a los cubanos de su "carga", yo decidí en el año 1994 ser libre, y por eso estoy aquí. Y por eso tengo la oportunidad de disfrutar de exquisiteses como las que nuestro anfitrión nos sirvió. Y por eso cuando nos reunimos hablamos alto y sin miedo, nos desmelenamos vaya. En fín...el mar.
El menü fué el siguiente:
Canapés
Paté con mermelada de cebolla y mostaza
Almogrote y chutnez de mango
Queso de cabra con mermelada de aceitunas
Primer plato
Vitello tonnato
Lechuga, cebolletas y sorbet de pepino
Segundo plato
Pollo a la pera
Soufflé de papas
Ruccola frita
Postre
Flan casero de "Chiquitica Rubalcaba"
Por Luis Ruiz
El miedo
El miedo es en realidad una fuerza destructora, o para ser más exactos, autodestructora. Me pregunto quienes serán los que un buen día, por su propio bien y el de sus coterraneos, se quite la máscara y ofrezca la cara al tirano. En la isla no todos están dispuestos al sacrificio. Pocos, poquísimos, apoyan a esas Damas de Blanco, a los disidentes, a quienes lo arriesgan todo por la libertad. O quizás el tiempo, la costumbre, quien sabe que, a sembrado en ellos el placer del sufrimiento. Tal vez sea cierto que, cada cual tiene lo que se merece.
Por Luis Ruiz
Por Luis Ruiz
Una forma de vivir
Por fín el sol y esa luminosidad invocadora. La ciudad y su tiempo,
que cruzo presuroso apenas detenido en las esquinas.
Es mi cuerpo, son mis pasos. Soy yo, y también soy otro.
Quien soy?
Un día más recluido en la distancia, con el ojo receloso
detenido en un punto demasiado lejano para poder precisarlo.
Son ellos y sus voces.
No el pasado, sino el presente convulso y trágico, amenazante,
de quienes no alcanzan a divisar la luz de éste día que transito
libre, orondo, pensando en ellos.
Me asusta éste sentimiento desaprensivo
anticipándose a una verdad que va cerrando su abrazo hasta casi
hacerme daño. Sólo volvería sobre mis pasos para salvarlos.
Qué puedo hacer?
Sueño, y aún (por suerte aún) tengo esperanzas.
Miro alrrededor; rostros felices (o eso parecen), y reconforta
saber que un par de pesos en el bolsillo alcanzan para
aliviar el dolor.
Por Luis Ruiz
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