Los grises de la mañana entran como Pedro por su casa a través de los cristales de la ventana. Me despierta las ganas de orinar. La carga de un par de Cubatas ayer en la noche. Después de vaciarme regreso a la cama. Mi ángel mañanero me trae el desayuno a la cama; lo premio con un beso. Es el ritual de cada fin de semana. Asi comienza el dia.

Por Luis Ruiz.
No hay comentarios:
Publicar un comentario